REVIEW | KJJJJJJJJJ – CENTRO DE DISPERSIÓN



Según la geología, ciencia que estudia la composición y el comportamiento de los procesos naturales en la Tierra, se llama centro de dispersión al “punto geográfico de donde las especies animales se alejan y de donde las plantas se distribuyen hacia su actual posición”. Algo así como el origen de lo que se conoce luego y donde las subespecies se alojan, tal como podemos encontrarlo vívidamente en las Islas Galápagos, centro de dispersión de las placas de Nazca y Cocos donde también parten cordilleras submarinas de gran magnitud, haciendo de este sitio algo único en objeto de estudio. No es casualidad que Charles Darwin haya encontrado en estas islas la clave para desarrollar su teoría de evolución de las especies, hito en la historia moderna que cambio totalmente la concepción de las ciencias.

Si, ya sé, esto es una web-fanzine de cultura subterránea y do it yourself, no un blog sobre ciencias, pero para comprender el concepto del nuevo trabajo de KJJJJJJJJJ (con 9 jotas, por favor) es necesario realizar un ejercicio de investigar lo que nos rodea, de qué manera nos dispersamos en este planeta, el modo de esa relación con las especies y si realmente estamos evolucionando o involucionando hacia el fin de un ciclo. Más aun, en este contexto donde el sistema capitalista se encuentra envuelto en una infección provocada por su histórico y criminal comportamiento hacia nuestro planeta, es menester el llamado a la reflexión colectiva para entender que este modo de “vivir” es insostenible y el único horizonte que nos propone es la extinción del mundo que conocemos.



De hecho, la tapa o la imagen elegida por la banda para representar su primer LP es del lecho marino, más precisamente de un arrecife de coral, hogar de una constante evolución y ciclos de vida. Y si hablamos de evolución, este disco de KJJJJJJJJJ es una obra maestra de principio a fin, desde su concepto, arte y composición instrumental. “Centro de dispersión” ganó el partido antes de presentarse a jugar, se calzó los botines, nos hace delirar a la congregación de melómanos amantes de la experimentación musical y está para llegar puntero con diferencia de goles porque lo que nos encontramos desde el minuto cero es un trabajo profesional de nivel internacional, sin lugar a dudas. Grabado y mezclado por Santiago Iezzi en Estudio Santito y Estudio Panacea, masterizado por Sebastián Andreatta en Orange Sound Studio y editado por Anomalía Ediciones, desde su primer track Nicole (particularmente el femenino de Nicolino, track 1 de su EP homónimo de 2015) podemos hallar la impronta kajota de inmediato. La guitarra de Mariano Membrives tiene un sonido y forma característica dentro de un género como el math donde el fraseo es muy importante, pero en el caso de M.M. eso se fortalece con riffs que se mantienen durante cada canción. Nicolás Esparrach (bajo), Lorenzo Schiavo (batería) y Juan Manuel Zarraga (piano y sintetizadores) completan como cuarteto, siendo Juan Manuel el último en incorporarse luego de la edición de su primer EP, participando activamente en sus presentaciones en vivo logrando plasmar y redondear ideas que exceden a un género. Desde lo sonoro, podríamos ubicar a KJJJJJJJJJ como math, post-rock, prog, pero desde el disfrute en la que proponen sería una picardía encasillar una idea tan bella y lograda en una etiqueta.

Hablábamos de lo submarino y de eso trata Fumi, que invita a navegar en la profundidad del sentido desde su intro suave de guitarra y sintetizador, preparándonos para el viaje que sigue con Cartus, canción con un tresillo presente en ese dúo Membrives/Zarraga dejando a la sesión rítmica de Esparach/Schiavo encargarse de construir sesiones de estados que vienen y van, con cortes agresivos, quirúrgicos, dando como resultado un sonido homogéneo y consistente, siendo esto una característica de la banda. Mientras que Naomesque sigue la línea ambiental y progresiva, desencadena en Doce Pasos, mi canción preferida de Centro de dispersión. Hay algo que siempre destaqué de KJJJJJJJJJ por sobre las demás propuestas experimentales nacionales e internacionales: la comunicación sensorial entre los músicos a través de la comprensión de tiempos, emociones y recursos necesarios para que sus composiciones tengan un sentido y finalidad. Quien los haya disfrutado en vivo no me dejan mentir cuando escribo esto, y es en Doce Pasos donde particularmente no encontramos cambios de tempos constantes, progresiones de escalas ni pasajes de intensidades, pero si un encuentro de cuatro seres en una misma interpretación sublime. Y en este aspecto, pesa mucho la influencia de J. M. Zarraga en las teclas porque si como trío transmitían una vibra importante, el sonido ambiental que aporta en clave armónica eleva y transporta a pasajes de ciencia ficción de millones de años atrás cuando los sonidos de la naturaleza eran el cultivo de todo ser vivo. Casi encadenados, nos encontramos con Cinto, sexto track, quizás sea el tema más math de este LP y Masita, que tal como su nombre, transmite tonos suaves hacia momentos de introspección grabados por tiempos simples, colocando al escucha en el mejor lugar para el final del disco.

De izq. a der.: Zarraga, Membrives, Schiavo y Esparrach.

El track para culminar con este viaje es Hmmmmmmmmm (si, 9 emes), onomatopeya que nos recuerda a Tssssssssss o Grrrrrrrrrrr, clásicos de la banda y también uno de sus juegos verbales que llevan a la conclusión que el idioma que transgrede es la música y no las palabras. Si le recomendaría conocer KJJJJJJJJJJ a alguien, lo haría con esta pieza de 07:38 minutos donde el cuarteto explota todos sus recursos con el objeto de envolvernos en su mundo, o más bien, en su manera de entenderlo a través de sus sentidos. Después de una primera plancha sobre la superficie durante el inicio, nos sumergimos en aguas inquietantes, espesas, calientes. Hay una expansión de dinámicas texturas y rítmicas progresivas que liberan paisajes contantemente desde la intervención de efectos desplegados desde la guitarra de Membrives y el sintetizador de Zarraga, sumando la pared de graves de Nico Esparrach como motor de la precisión y el virtuosismo animal de Lorenzo Schiavo desde los golpes sincopados, estrellando los platos de esa manera tan particular. Tanta es la conexión orgánica y climática de este álbum sorprende ese corte en seco del final en la que uno queda flotando en el espacio, repensando y planteando cuestiones arraigadas de lo que hoy nos toca vivir.

Enhorabuena esta entrega anómala y es para celebrar la ambición que destila tal producción. El nivel de mezcla que encontramos en la multiplicidad de capas es perfecto, al igual que el sonido logrado, no solo desde la capacidad de los intérpretes en los instrumentos, sino también hay que reconocer con aplausos lo que han logrado Iezzi y Andreatta con este trabajo (quinta entrega del catálogo anómalo) que, como dije al principio, es de calidad internacional, posicionando a KJJJJJJJJJ como una de las propuestas más originales del circuito experimental y a anomalía como uno de los sellos más importantes de la región.-

▶️ Reseña: Germán Ponce.
▶️ Foto: Facebook de la banda.
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