CRÓNICA | RÉQUIEM PARA EL SOL ROJO: MONDO GENERATOR EN BUENOS AIRES

▶️ Fecha: 13 de noviembre de 2019.
▶️ Lugar: Casa Colombo, CABA.
▶️ Bandas: Mondo Generator (U.S.A), Buffalo, Volva y Marlon Bardo.


El final del 2019 está al caer y su paso dejó preciadas marcas en aquellos amantes de Kyuss. Lo expuesto no es para menos, ya que estos fueron testigos del paso de dos integrantes de la mítica banda, claro que cada uno con su proyecto por separado. Pero después de haber pasado por el vendaval que significó la llegada de John García y Brant Bjork, era la hora de ese huracán con nombre y apellido, llamado Nick Oliveri, encabezando el arribo de Mondo Generator a estas tierras.

Como si fuese necesario calentar las brasas, el día anterior depositaría a Nick en una especie de formato solista. Solamente él y su guitarra acústica desandaron los caminos de su “Death Acoustic” en el Carnal Resto Bar, donde los presentes disfrutaron del lado íntimo del artista que versionó canciones de su repertorio. Por supuesto, no podía haber un clima más antagónico a lo que se viviría en el día siguiente.

Es así como la tarde del miércoles 13 prometía energía, y mucha. Transitar las calles del Abasto esta vez significaba otra cosa, significaba encontrarse con caras conocidas, ya que el círculo más pequeño y fiel del género es el que se encontraba dispuesto a dar el presente. La vereda de Casa Colombo empezó a colmarse de encuentros y risas, que se entremezclaban entre el público con ansias de presenciar el show y algunos miembros de las bandas que abrirían la velada. En medio de toda esta escena, es el mismo Oliveri quien cruza el asfalto de Gallo, fumando y pasando casi desapercibido entre los presentes. Pareciera que no tuviera anillos que se le pudieran caer.

Una vez ingresado a ese espacio que el lugar dispuso para los shows, cruzar las cortinas y bajar las escaleras hacia esa especie de sótano significaba aceptar y recibir la primer piña sonora propuesta, esta era la presentación de Marlon Bardo. La banda liderada por Matías Monti contó con algunos de sus adeptos entre el público presente, y mezclado entre estos, el mismísimo Nick Oliveri. Con un pedido hacia el público de que estos se acercaran al escenario, su set daría inicio con temas atravesarían los estilos más marcados de la noche: el stoner, el punk y los guiños hacia el hardcore. Los ambientes propuestos por la banda fueron coloreados por la fuerte presencia del teclado que, situado en medio de la energía que emana la banda y los mandatos de un bajo distorsionado, logró destacarse. Agradeciendo al público presente, en la que muchos ya conocían su repertorio, se cerraba el primer acto.





A las 21:20 hs, seria Volva quienes empezarían a marcar su presencia en el escenario de Gallo. La banda que es oriunda de la Patagonia y que contaba con un amplio recorrido, atravesó un set que los mantuvo entre la potencia y los imponderables del oficio. Con un fondo en el que se apreciaba un cabezal Orange que supo robar miradas, su principio cumplió con dos de las reglas del género: un sonido denso y crudo. Finalizando este impactante inicio aparecería el primer imprevisto, al tener que parar por romperse una de las cuerdas del bajo. Una vez solucionado el asunto, la atención de los presentes logró ser captada por un tema instrumental, transmitiendo sensaciones varias como si previamente no hubiera pasado nada. Las bases logradas por su bajista lograron meter a toda Casa Colombo en una misma sintonía, y entre todas estas texturas sonoras que iban y venían, llegaría el turno de presentar a un invitado: un saxofonista que se sumó en el siguiente tema de la banda, comprobando que aquellos vientos cargados de delay no se llevan nada mal con el stoner.

Mientras que la noche transitaba un lado más experimental, una base marcada por el bajo y la batería darían anuncio a otro suceso inesperado, cuando una cuerda de la guitarra necesitó ser reemplazada. Sin mucha pausa de por medio y resolviendo todo rápidamente,  la banda estuvo dispuesta a dejar atrás la sal y dar final a su repertorio con temas que amalgamaron la tensión y lo climático. Mientras se cerraba este segundo tramo, la aprobación con aplausos por parte del público se hizo sentir.





El reloj marcaba aproximadamente las 22:30 hs cuando se pudo ver que en el escenario, llegaba la hora de uno de los pesos pesados del stoner local. La presencia de Claudio "El Pastor" Filadoro y su clan presagiaba la tormenta que vendría de la mano de Buffalo. Sin tomarse mucho tiempo para pruebas y demás cuestiones, un saludo entre los tres y un pesado sonido que provenía del bajo daría inicio a una presentación que pondría un tono energético a la velada, donde el puntapié de la batería y el wah de la guitarra mantuvo a los presentes en un estado de éxtasis.

Contundencia fue la palabra que marcó el sonido que propuso el set de la banda, que con la fuerte presencia de El Pastor (que comentó que no llegaba en sus mejores condiciones) y con un público conocedor de su obra, tuvo todos los ingredientes necesarios. Surcando los juegos entre acoples y riffs, el arrollador sonido de las banda mantuvo la atención de la audiencia, mediante tempos más lentos y más rápidos, para luego volver al lado más crudo y voraz de su repertorio. Sobre el final, El Pastor anunciaba que llegaba el turno del pato principal Mondo Generator y la gente respondió coreando sus últimos temas, culminando el tercer acto de la noche bajo aplausos.





Una vez que Oliveri terminara las pruebas con el micrófono, abrió una lata de cerveza y saludó a todo el público presente en Casa Colombo. Ya con toda la gente cerca del escenario y sin mucho preámbulo, se sentiría un golpe en seco al sonar “Molten Universe”, una pieza del querido “Blues for the Red Sun” de Kyuss y que exaltó a los presentes. Enganchado y sin respiro, se dio paso a “13th floor”, para la mayoría más conocido como el “Tension Head” que supo interpretar en su etapa en Queens of the Stone age.

Volviendo a agradecer, anunció que pronto un nuevo material de la banda verá la luz y la primera presentación del mismo fue “Nowhere Man”. Tomándoselo con humor, avisó que le tomó tiempo saber que ya había una canción de los Beatles dando vueltas con ese título. Con esa voz que define su impronta y lo hace reconocible, Nick dedicó la siguiente canción a la policía de Los Ángeles, para dar paso al polémico título de “A drug problema that never exist” llamado “F.Y. Im Free”. La batería a cargo de Michael Amster logró mantener un ritmo potente y certero en el que cubrió todos los estilos que la banda domina.





Sin tomarse mucho tiempo, llegaría otro reconocido tema de su periodo en QOTSA, como es “Gonna leave you”. Después de ser coreado por la gente, se presentaría un nuevo tema que fue compuesto por Pygmie y con raíces marcadas en el hardcore bajo el nombre de “Up against the void”. Entre las risas por parte de los miembros de la banda en el escenario, pasó el punk llamado “Invisible like the sky” para que luego Nick anunciara que era el turno de otra de las joyas de su “Cocaine rodeo”. Bajo la premisa de una historia real y entre acoples de guitarra y bajo llegó “Shawnette”, tema que el público respondió coreando.

Una vez que se presentó otra nueva canción bajo el nombre de “Fuck it” llegaría un hito en la noche. Mientras Oliveri afinaba su bajo, comentó que era el turno de una canción proveniente del desierto y principalmente del año 1992. Los presentes respondieron a la emoción de saber que llegaría otro momento de “Blues for…”, una canción que muchas bandas alrededor del mundo interpretaron y quería dedicar a todos los que estaban allí. Era nada más ni nada menos que “Green Machine”. Quizás esté de más detallar que Casa Colombo se desbordó de energía por la música y por el pogo que se generó.

Después del emocionante momento, una nueva canción con un riff pegajoso y que el pelado presenó como un tema con el “estilo de kyuss”. Nunca se sabrá si el título de esa canción maneja la ironía, ya que el mismo es “¡Kyuss Dies!”, quien sabe si rememorando el pasajero Kyuss Lives. Otro momento de la icónica banda llegó con “Love has passed me by”, desde su no tan reconocido álbum “Wretch”. Las energéticas interpretaciones de “Listening to the daze” y el punk proveniente de “Dead planet” titulado “All systems go” darían paso a una nueva canción llamada “Turboner”, para que luego llegara “Dead silence” de “Hell comes to your heart” y una poderosa versión de la banda Dwarves al interpretar “It’s you I don´t believe”.



La banda se tomaría unos ínfimos minutos antes de volver al escenario, para que la aparición de Amster en la batería no permita dar respiro a la noche. Fue así que su base de batería puso eufórico a los presentes, previendo el momento que vendría y Nick remarcándoles que “saben qué hora es”, mientras vió el círculo armarse en el medio del público. “Millionare” de QOTSA quemó las naves, la energía en el lugar pareció llegar a su techo para “Allen´s Wrench”. Entre agradecimientos, no se podría esperar un final más kyussano.

Mondo Generator abandona estas tierras, habiéndose llevado todo por encima y dejando satisfechos a quienes aguardaron su llegada. La próxima parada para ese pequeño círculo siempre es próxima, pero esa noche su sed fue saciada.-



▶️ Crónica: Walter Fernández.
▶️ Fotografía: GottesdeBaires.