No fue sólo diversión #1


Por Norberto Alfaro.

En 1999 Fun People lanzaba su anteúltimo larga duración “The art(e) of romance”, grabado en Chicago bajo la supervisión de Steve Albini. Un disco punk, versátil, pop y tan contundente como la figura que ilustraba su tapa. Era Kurt Wilckens, un anarquista alemán que en la Argentina vengó la muerte de los obreros patagónicos asesinando al teniente coronel Héctor Varela. Toda una declaración de principios.

Pero esta impronta libertaria y de denuncia ya llevaba años agitados en los que el grupo supo crear una sub escena entre el denominado “Nuevo Rock Argentino” y el ebulliciente “Buenos Aires Hardcore”; incluyendo a gays y lesbianas, abrazando el ecologismo, la lucha por los derechos humanos y animales, el desarme, gritando por el aborto legal y el respeto hacia la mujer, y expulsando a las ideas fascistas que se filtraban en sus recitales.

20 años después vamos en busca de su obra más influyente, la que fue acompañada por cientos de jóvenes que escapábamos de los políticos de turno y que en sus shows respirábamos aires de contracultura.

VALOR INTERIOR

“Acercarse a las Madres de Plaza de Mayo no era habitual en esa época por eso primero Fun People fue una banda que rompió los esquemas y que se acercó a determinadas posturas políticas”. Quien afirma el vínculo con organismos de derechos humanos es Ernesto Acuña, su primer mánager, quien fue testigo de ver a “la banda record” como él mismo denominó al recordar que en 1995 presentaron su disco debut a sala llena, participaron del Festival “Nuevo Rock Argentino” organizado por la radio Rock And Pop en Obras y cerraron el año girando con el “Ilimitado Tour” por el interior del país junto a Lethal y Sadistikal. “En un año que viví como manager batieron todos los records. No hubo una banda que haya hecho tantas cosas en tan poco tiempo y con un solo disco” agrega Ernesto quien debió convencer a Nekro (cantante) de tocar en Obras porque pensaba que subirse a ese escenario “era parte del sistema”.

Sentado en el living de su casa y ojeando fotos de su paso radial con el programa “Pasión de Multitudes”, escucho a Ernesto sumar otros tópicos que la banda puso en discusión cada vez que sacudían las tablas. “Ellos traen la diversidad sexual, el acercamiento a fenómenos políticos, la liberación animal o el vegetarianismo. Algo que hoy está de moda, Fun People lo dijo hace casi tres décadas atrás. Fueron pioneros en todo eso, y además creo que le cambiaron la cabeza a muchos pibes y los acercaron a esas ideas. No hay dudas de eso”.


Nekro y Ernesto Acuña. Foto cedida por E. Acuña.

Esas nuevas ideas de las que habla Ernesto ahora me llevan a aquél invierno de 1996 en la puerta de Cemento, donde haciendo la fila para entrar vi venir a Nekro vendiendo su fanzine “Sabor´s”. En esas hojas fotocopiadas me llevé la manera de armar una molotov, crónicas sobre ataques ecológicos y material de derechos humanos entre otros contenidos.

El contacto más radical del grupo con estos conceptos pudo haber sido la relación que entablaron Nekro y Gerardo Dekadencia, un activista punk que transitó sus primeros pasos en los 80, y que luego forjaría una amistad con el cantante de Fun People a través de cartas. Tan fuerte fue el lazo que Gerardo terminó siendo una especie de mánager o parte del llamado “Klan People” como él lo define.

“Yo fui activista de Amnesty y por consiguiente Nekro estaba al tanto, él participo también de algunas movidas, pero yo estaba en la movida anarquista punk, también me relacionaba con los espacios de la (biblioteca) José Ingenieros, la Federación Libertaria Argentina, la FORA (Federación Obrera Regional Argentina) y diversos colectivos como GAPLHA (Grupo autogestionario por la liberación humana animal) que era un colectivo de straight edge libertarios y anarcopunks, también con las ferias de fanzines u organizaciones como el SERPAJ (servicio de Paz y Justicia) o la CORREPI (Coordinadora contra la represión policial institucional),con las Madres de Plaza de Mayo… estábamos relacionados con toda esa movida social, política y contracultural desde las cuales a veces participábamos como Fun People o como individuos, pero siempre se apoyaba como se podía”.


 Nekro y Gerardo Dekadencia. Foto: Fernando Viloria.

Entre tanta oferta y demanda en los lugares del rock, cerca de 1000 personas se acercaron a la presentación de su disco debut “Anesthesia” y con el cambio de nombre muy reciente por cuestiones legales. ¿Qué factores hicieron que la banda considerada underground tenga cierta popularidad? Mariano Chasky Madariaga, bajista de la banda Psicotracción, con quienes compartieron una gira por la costa en 1996, dirá que “tenían todo, tenían actitud, tenían punk, tenían hardcore, tenían pop. Esa mezcla explosiva, actitud, mensaje. El coctel de todas esas cosas en ese momento de la escena los destacaron y eso lo vio Rodrigo Ibáñez (del sello Frost Bite) que hizo el compilado (Asunto Nuestro) y se dio cuenta que era la banda más prometedora en ese entonces. Enseguida les hizo el disco, creo que cualquiera lo hubiese hecho porque se notaba que tenían mucho más para dar”.

Otra voz que se hace eco de las noches en Cemento es la de Claudio Pastor, guitarrista y cantante de Buffalo, quien por aquellos años oficiaba de “stage” de bandas como Massacre Palestina; y va un poco más allá a la hora de hablar sobre la recepción del mensaje en el público. “Los pibes le prestaban atención a lo que decía Carlos (Nekro), veía cosas que hoy quizás son comunes como un pibe del palo hardcore, gay. En esos tiempos, la gente tenía miedo a exhibirse, de mostrarse o ´blanquear´; y ahí existía ese lugarcito donde había recepción, había un abrazo. Era llegar, escuchar la banda que te gusta con un claro mensaje y ver todo ese material en la feria de fanzines. En cierta forma fueron pioneros”.-


     Fun People en Club Castelar, Morón, 1995. Foto: Ezequel Nuñez.

*Este texto forma parte de una publicación más amplia en la que se encuentra trabajando el autor, donde irá al rescate de la carga ideológica de Fun People y su relación con el activismo en la década de los 90.