Review: Hungría - Cumbre de Nieves Perpetuas


Verano del 2015. Fue durante una madrugada de insomnio que llegué al split (2015) con canciones de Archipiélagos, Dislexia Free y Hungría, cuales 2 primeras bandas ya las había descubierto en esta búsqueda constante de sonidos. Recuerdo estar con la criolla en mano bajando tonos, cuando sonaba "House of Carroll", último tema de dicho split. Me detuve, volví al comienzo y así repetidas veces tratando de entender de qué hablaba esa distorsión venenosa, ese doble bombo al pecho, seguido de loops y ritmos hipnóticos de parches que nunca había escuchado de artistas nacionales.

Llegando al almuerzo/desvelo descubrí que estos tipos de zona sur ya tenían un primer ep editado en 2014 llamado Fjóplavi que se volvió un abrazo, hasta que en 2016 salió a la luz uno de los mejores discos de la historia del género a nivel mundial, el enorme Magyarorszag vagy halál, su primer LP. Porque más allá de ser un género explícito en el virtuosismo o en las composiciones instrumentales, el math rock nos invita constantemente a experimentar emo-ciones y estados de conciencia que pocos géneros pueden lograrlos. Y Hungría entendió todo desde un principio.

Hungría es un universo propio del que forman parte Facundo Semerena en batería y Diego Manatrizio con su colorida les paul y sintetizadores. Y desde ese universo, nos vuelven a brindar otra  gema más a los terrestres, quienes ansiosos esperabamos este lanzamiento, el cual ya se convirtió en uno de los mejores discos del año. Se trata de Cumbre de nieves perpetuas, su segundo larga duración y trabajo donde lograron plasmar lo que ya venían sonando en sus anteriores discos, con una particularidad. Y es que nos encontramos con un disco conceptual.

Desde "Hielo", introducción y primer "tema" del disco, nos hallamos rápidamente en el sonido húngaro y es en el pasaje a "Algunos animales son tan dificiles de ver que parecen espíritus" donde caemos en la presencia de un concepto "trackeado" en 11 temas, que en realidad son distintos climas que nos sumergen en un viaje profundo, introspectivo y de ida. Paz y caos mezclados perfectamente en "Sobre el comportamiento de los microorganismos" y hasta un guiño a Mario Bros, nuestro héroe de la infancia. Esa nostalgia nos lleva a "Galdur Vidala", quinto track del disco, dominado por una atmósfera épica cual leyenda nórdica de exploradores y viajeros. Porque más allá de tener una estética referida a los climas fríos desde el hermoso arte de tapa (por Diego Manatrizio) y sonidos cercanos a Sigur Rós, supieron acercarnos a esas tierras austeras de una manera genuina y verdaderamente sentida.

De ahí en adelante nos acompañan composiciones de larga duración como "Música intrauterina del norte helado" o "Penicillium roqueforti", canción que ya veníamos escuchando en vivo y nos proyectaba con lo que nos ibamos a encontrar, y que explotan al máximo la interpretación experimental de sus instrumentos por estos dos seres encontrados a romper con las tradiciones compositivas propias de los formatos convencionales. Llegando al final, nos espera "Vigilia, sueño, despertar", 12 minutos que resume todo lo que es Hungría a nivel instrumental. Cada fraseo, cada cambio de ritmo, cada efecto y loop desplegado, todo tiene su debida intención. Nada está librado al azar. "Deshielo" es la elegida para el cierre de esta obra maestra producida, grabada y mezclada por Guido Moretti en Estudio Cavania y Estudio Baumann y editado por el sello Anomalia ediciones, resuelve este LP de 78 minutos lleno de matices, colores, paisajes, recuerdos y pequeños mundos a seguir conociendo a través de la música que despliega el dúo del sur del conurbano bonaerense. Si son la sorpresa y la exploración pilares fundamentales de que nuestra vida tenga un "porque", es "Cumbre de Nieves Perpetuas" la banda sonora de esta historia.

Hoy más que nunca: ¡Hungría o muerte!

▶️ Reseña: Germán Ponce.