Por dentro de los ciclos DIY: Ciclonauta


Dos mujeres al frente. Un grupo de amigxs detrás. Un ciclo. General Rodríguez, los márgenes de los márgenes de la grande babylon. Autogestión, creatividad, coherencia y compromiso. El próximo sábado 20 de julio habrá Ciclonauta vol. IV: Tina Vignolo y Camila Boccicardi hablan sobre su Ciclonauta, cómo se organizan, sus estrategias de comunicación y financiamiento, la curaduría, el házlo tú mismx, el feminismo y mucha data más.

¿Cómo surge el nombre del ciclo, desde hace cuánto que se viene haciendo y cuántas personas están involucradas en el proyecto?
El Ciclonauta surge mitad de casualidad, mitad siendo súper planeado. Que la verdad, eso es un reflejo de cómo somos nosotras. El nombre nace de una idea que yo venía masticando hacía rato, quería hacer ciclos que reúnan propuestas artísticas que me gustaban y que nunca nadie las programaba, y estaba segura que quería que fuera en el oeste. Concretamente, quería que tuviera la palabra “ciclo” pero que no se refiera simplemente a un ciclo de música, sino que fuera algo más. Inclusive que la palabra “ciclo” dentro de él no necesariamente remita a literalmente lo que es, sino que pueda significar lo que sea para quien quiera. Y luego de pensar varias cosas me atrajo la idea de mecharla con un viajero, un nauta, y utilizarlo como una suerte de personaje de ciencia ficción pero pasado por un filtro hippie. Para mí ya cobró más la entidad de personaje, es un espectador más del ciclo mismo. Toda la propuesta estaba pensada, pero en el aire. Sola no podía concretarla. Así que quedó el nombre ahí girando varios meses. Hasta que me crucé con Cami y Nehuen, con quienes empezamos a hacerlo. Lo venimos haciendo desde noviembre del año pasado. Actualmente estamos involucradas Cami y yo, pero siempre con la ayuda de un montonazo de amigxs que completan el equipo con sus opiniones, dando una mano, prestando cosas, sacando fotos, cobrando entrada, o lo que sea: Lulú, Gabino, Julián, Martina, Laura y Los Lutos. Sin ellxs, solo nosotras dos, creo que no podríamos.

¿Qué los motivó a organizar el ciclo? ¿Cuál es el objetivo principal?
La motivación principal cuando arrancamos y en la actualidad, es poder hacer las fechas que nos gustan en nuestra ciudad, y a las que muchas veces no podemos ir porque están a por lo menos, 40 km de distancia. Siempre pensamos que además de organizadoras, somos público del Ciclonauta, la clase de personas que irían a estos ciclos, por eso los hacemos, porque queremos tener una propuesta así y queremos que el público rodriguense las conozca y disfrute. Con tanta sobreinformación, muchas veces es difícil escuchar ciertas propuestas musicales que son realmente interesantes. Nosotras elegimos mostrar la que nos gustan y las que creemos que a nuestros amigos, conocidos y conocidos de conocidos, les va a gustar. El objetivo principal, es reunir propuestas artísticas, tanto bandas como expositores, de distintos lugares del conurbano y Capital, en una misma noche en Gral. Rodríguez. Queremos cruzar diferentes artistas que de otra forma no lo harían, que de otra forma no llegarían a la ciudad, y que de otra forma el público de Rodríguez no las consumiría.

¿El ciclo gira alrededor de algún concepto y/o estilo musical en particular?
Los ciclonautas tienen todo lo que nos gustan: un poco de math-rock, un poco de indie, un acústico. Una propuesta variada, pero con un hilo conductor: la calidad de las propuestas ante todo, siempre. Y no solo con bandas, también con lxs artistas que vienen a exponer. La curaduría viene por ese lado, por reunir siempre una banda que podría catalogarse como “math”, como fueron Puerto Austral, Colonia de Vacaciones y Ventanas, con una “indie”, como Mermelada de Morcilla, Folie, y Michifelices, cosa que no sucede de otra manera, porque son circuitos muy diferenciados entre sí, no se cruzan, ni se conocen. Pero la realidad es que público comparten. Y de repente, a alguien que le gusta Puerto Austral también le puede gustar Folie. Y es por eso que también tiene sentido las grillas, por más que de afuera parezcan medio Frankestein. Porque son propuestas musicales que desde el contenido son muy diferentes entre sí, pero que tienen un hilo conductor, y ese hilo es que comparten un mismo tipo de público o filosofía. También, siempre hay un acústico, y, como mínimo, una banda de la ciudad. Además de las propuestas musicales, también siempre tenemos artistas exponiendo que nos parecen una parte también muy fuerte del ciclo, hacen de La Casita un lugar mágico con su arte. También en todas las ediciones colocamos una pizarra en el patio, una flasheada que siempre hacemos, es una pregunta ¿retórica?, filosófica o flashera que nos hacemos nosotras mismas y capaz no tenemos respuesta, pero nos gusta pensarla e invitar a otrxs a que la piensen. Dejamos fibrones y cada quien es libre de poner o dibujar lo que quiera. Es hermoso cuando termina la noche leer las respuestas, ver el cartel lleno y no saber quién puso cada cosa. Son un reflejo y un recuerdo de cada noche. Después, eso queda registrado en un fanzine. En cada edición presentamos uno diferente, que corresponde al anterior volumen, es decir, en el Ciclonauta II presentamos el fanzine #1, y así. Con esa publicación nos proponemos, además de darle valor a la materialidad en épocas en donde predomina lo intangible, el dejar asentadas algunas de las palabras de quienes formaron parte de la pizarra en el volumen previo. Esa pregunta genera respuestas re lindas que nos parece piola documentar, y no que solo quede en ese día.

Una de las claves para realizar recitales es el espacio físico. ¿cómo es la situación de dichos espacios en tu ciudad?
En Rodríguez hay mucho público, pero está disperso, porque no hay espacios. No existen lugares para tocar. Hace poco está empezando a activar en ocasiones especiales Under. Y antes había algunos, pero fueron desapareciendo. Tampoco duraron largos períodos de tiempo, aparecieron por etapas y luego cerraron. Ahora con la crisis, que el cierre de los espacios es moneda corriente en cualquier ciudad, no solo en la nuestra, se siente aún más la carencia, y es algo realmente preocupante. Hay muchísimas bandas y muy pocos espacios, no sé por cuánto se puede sostener. Es muy triste. El no tener lugares hace que el público de bandas underground no esté concentrado en la ciudad. Algo que pudimos lograr a lo largo de las tres ediciones es mantener un tipo de público, reunir a aquellas personas de Rodríguez que les re caben las bandas y la movida más alternativa, independiente, y que no tiene a dónde ir a eventos de este tipo. En nuestro caso, tenemos la suerte de poder programar el ciclo en uno de los pocos espacios culturales que tiene Rodríguez: La Casa Club. Una casita que está ubicada a tres cuadras de la estación, en la que se dan talleres, clases de guitarra, bajo, cerámica. El dueño es Leitán, una masa, músico, así que nos entiende, entiende nuestra visión, nos da total libertad y confía en el ciclo. Siempre decimos que si no estuviera la casita, no estaríamos haciendo el Ciclonauta. Así que estamos muy agradecidas por darnos el espacio para hacer lo que nos gusta.

"Queremos cruzar diferentes artistas que de otra forma no lo harían, que de otra forma no llegarían a la ciudad, y que de otra forma el público de Rodríguez no las consumiría".



¿Qué importancia le dan a la estética de los flyers, decoración, iluminación del lugar del show?
Desde el día 1 que la estética fue y es trascendental. No solo porque nos gusta que así sea, sino también por una formación. Cami es fotógrafa, yo me estoy por recibir en Publicidad, es casi como una obligación personal. Viniendo de la mano con lo que mencionaba antes del Ciclonauta como un personaje, algo más que el nombre de un ciclo; los flyers de cada edición tienen el dibujo de éste realizando una acción diferente: andando en bici, tocando el piano, plantando una bandera, en las montañas (que podría confundirse con Marte pero en realidad, al menos para mí, es la Patagonia) están pensados en forma de serie, y siempre utilizando colores tierra. La decoración e iluminación también; llenamos La Casita de luces navideñas, pegamos mini-escritos y frases en lugares random para que los encuentres de manera sorpresiva. Cada detalle es importante.

Además de las bandas, ¿convocan a otras expresiones artísticas? 
Si bien el eje son las bandas, en cada edición siempre hay entre 4 y 5 artistas que exponen sus obras: fotógrafxs, dibujantes, artistas visuales, escritores que pegan sus escritos. Está muy piola porque hacen de La Casita un lugar más hermoso, y también porque algunos suelen ser artistas que nunca expusieron antes y están abriendo todo lo que son y sus creaciones al público por primera vez. Ver su arte es un lujo. Queremos que se sientan cómodxs, y con la libertad de poder mostrar lo que hacen.
Feria de discos hemos tenido, suelen venir junto con las bandas que participan (anomalía, tienda Covvra, Ojarasca), como también feria de ropa, de bijouterie, calcos, eso va variando de acuerdo a la edición. Y también, siempre, tenemos la feria-nauta, en donde vendemos nuestras cosas: remeras del Ciclonauta, pins, y fanzines a voluntad.

¿Qué herramientas o métodos utilizan para difundir sus actividades?
Todas las que están a nuestro alcance. La primera y fundamental son las redes sociales, un buen manejo de redes. También, en la medida que podemos (lo hicimos para el Ciclonauta #2), complementamos con publicidad en vía pública en circuitos del centro de Rodríguez y Luján. Al ser una movida pseudo-privada, no pegamos los flyers con toda la información, sino que hacemos unos carteles con el logo del Ciclonauta y un código QR que te envía al flyer. Así, llegamos a nuestro público de otra manera, impactando en otro espacio, al mismo tiempo preservándonos (porque a alguien que no le interesa ni se va a gastar en leer un código) y también fusionando lo tangible de un cartel con lo digital. Con este tipo de publicidad buscamos una forma de generar curiosidad en los públicos (al no decir mucho en el cartel) e impactar en las personas que ya nos conoce vía redes. Y luego la más común que también utilizamos - indirectamente - es el boca en boca y tejer redes humanas.

¿Cuáles son las estrategias que tiene el ciclo para financiarse?
Nos auto-financiamos. La inversión para cada ciclo sale siempre de nuestro bolsillo, la cual recuperamos mediante la plata de las entradas. En Rodríguez no está tan instalada la costumbre de pagar entrada en eventos culturales, por lo cual también es algo un poco difícil de exigir. Pero es la única forma de poder sostenernos, hacer posible el ciclo y cubrir parte de los gastos a las bandas, y eso también se lo expresamos a la gente que viene, para que sean conscientes de que, pagando una entrada, están haciendo posible que un evento se sostenga, y que sin ella, no sería factible. Es importante resaltar que, cobrando un ticket al módico precio de entre $100 y $150, logramos cubrir comida y bebida para bandas, equipo, artistas y todxs los involucrados, sonido, gastos de producción, viáticos etc. El ideal sería que en un futuro todxs los que forman parte del equipo también tengan su retribución por laburar en el ciclo (por el momento todo es por amor al arte), y conseguir auspiciantes o personas que nos ayuden a financiarnos.

En la tarea de organizar, ¿cuáles son las actividades principales? ¿Qué cosas son las más gratificantes y cuáles las no tanto?
Nunca lo pensamos de una forma jerárquica o de prioridades, pero lo que consideramos sagrado es la programación de la grilla de bandas y artistas. Invitar bandas que nos gusten, y que tengan algún tipo de conexión la una con la otra. Todo es importante, pero de base, o lo “principal”, es hacernos cargo de solucionar el sonido de la fecha y de todo o casi todo el backline para las bandas, saber optimizar recursos, el manejo de las redes, mantener un contacto fluido con todxs los artistas involucrados. Nosotras hacemos la comida que le damos de comer a músicos, artistas y equipo, compramos las consumiciones que les damos sin cargo, hacemos los flyers, administramos las redes, programamos, nos fijamos de que esté todo bien, nos encargamos de la comunicación entre todxs, filmamos un tema por banda en vivo, producimos integralmente la fecha. Lo más gratificante es ver la rápida respuesta de las personas, que vengan, ver que la pasen bien, que al otro día te digan que estuvo buenísimo, ver cómo empezaron a seguir una banda que descubrieron en el Ciclonauta, o que te pidan que haya otro. Porque al fin y al cabo es para eso. Compartir, y generar un espacio en donde la cultura se comparta y guste. Entre las cosas no tan gratificantes, resaltamos el estrés, el no poder disfrutar de las propias fechas que armamos porque estamos pendientes de que esté todo bien, el tener que lidiar con algunas personas que se enojan porque tienen que pagar la entrada y no valoran el laburo que hay detrás. Y el riesgo de que algo que ya no depende de vos salga mal. Y aprender a lidiar con eso.

"Lo más gratificante es ver la rápida respuesta de las personas, que vengan, ver que la pasen bien, que al otro día te digan que estuvo buenísimo, ver cómo empezaron a seguir una banda que descubrieron en el Ciclonauta, o que te pidan que haya otro. Porque al fin y al cabo es para eso".



¿Cuáles son las principales dificultades que se presentan a la hora de armar un show?
Siempre lo más problemático (y lo que es fundamental para que el ciclo se lleve a cabo) es solucionar el sonido y backline. No contamos con sistema de sonido por lo que siempre tenemos que pedir prestado, y se acumulan favores y más favores a amigxs. Pero sale. Cerrar la grilla a veces cuesta también, y otras veces sale fácil. Todo depende.

¿A cuáles otros ciclos asistieron últimamente y qué pueden destacar de estos?
Fuimos al Ciclo 4everyoung, que se hacía en Barrett, en Morón, un lugar que estaba buenísimo y ya cerró, lamentablemente. De este ciclo en particular destacamos la curaduría de la grilla, que al fin y al cabo, lo es todo. La vez que fuimos tocaron Península, Los Alberto Pegatina, Playa Nudista y Laika Vive. Nos gustó la organización y las propuestas que se decidieron mostrar. También somos público recurrente de las anomalía. Los pibes la verdad que son impecables con la producción de fechas. Y no hay nadie de producción “externa”, son ellos mismos, los músicos. Destacamos la grilla de bandas, y el nivel de profesionalismo de la organización, que eso al fin y al cabo se ve reflejado en lxs que vinieron, que la pasaron bien y volvieron a la siguiente edición. Que no importa si estás haciendo la fecha en una casa, en un lugar con olor a humedad o en el venue más lindo de Buenos Aires, las cosas se toman en serio, sea donde sea. Y por último, también fuimos a las Sesiones en el Departamentito de Mermelada de Morcilla, un ciclo que se hace en un departamento de Acassuso una vez por mes, organizado por Bruno Charadía, cantante de Mermelada. Estuvo hermoso porque es una nueva manera de consumir música, en un espacio reducido, íntimo. Es un show acústico pensado para 30 personas en un departamento, con inscripción previa. Mambo SOFAR pero del conurbano. Re lindo. La pasamos genial.

A pesar de los cambios de paradigma, en el underground en general sigue predominando la presencia varones, desde bandas, ciclos, manejo de espacios, hasta incluso como asistentes. ¿Cómo lo ven ustedes desde su experiencia como organizadoras y público?
Es una realidad que en los espacios musicales vemos más hombres que mujeres y disidencias, tanto en los escenarios, como en técnica, producción, espacios y público. El patriarcado es un sistema que está presente en todos los ámbitos de nuestra organización social, y la música no está exento de él. Yo creo que en parte es porque desde temprana edad a las mujeres no se nos estimula la creatividad y el arte y a los hombres en mayor medida sí, y lleva a que haya un “mayor porcentaje” de hombres músicos. También nos metieron en la cabeza que no es nuestro lugar y que no somos capaces de hacerlo, o nos ponen más “exigencias”, y no se nos da lugar para mostrarnos. Y ahí es cuando tenemos que crearlo, generarlo. Tenemos que estar presente en todos los espacios, es clave. Desde donde se pueda y como se pueda: en los escenarios, en la producción, en la técnica, como público. Somos mujeres y también somos música, no es cosa solo de los chabones. Parece una obviedad pero es importante remarcarlo porque algunxs se olvidan. Algo que estamos intentando desde el ciclo es tratar de cumplir el cupo femenino (el 30% de los espectáculos musicales deben estar compuestos por mujeres, en aquellos eventos que convoquen a más de tres bandas), tanto en los grupos musicales como en lxs expositores. En el equipo, somos mayoría mujeres. Cami y yo en producción (Cami también toca en una banda, en Rayo Eterno), Lulú en redes, Laura en la entrada. Martina que a veces nos ayuda. Ser feministas nos hace tener una visión diferente y tomar decisiones en relación al ciclo que son muy importantes, micro-militancias. Por ejemplo, hace muy poquito, tuvimos que bajar una banda de Luján de la grilla porque nos enteramos que uno de sus miembros tenía una denuncia por violación y abuso. En el medio hubo un par de enojos, de reclamos, de bardeadas. Muchos de sus amigos y seguidores han venido al ciclonauta y se cuelgan una bandera que no representan. Y yo creo que no es momento de tibiezas, o dudas. Porque sino es seguir normalizando conductas violentas que quedan en la nada, en el aire, que “ya pasaron”, solo porque es un amigo o conocido tuyo. Y haciendo eso no estamos cambiando nada, solo hacemos que se siga perpetuando y se normalice algo que se está intentando romper. Preferimos tener mil enemigos, pero ser responsables y conscientes de que hay una piba allá afuera que fue escuchada y cuidada. Y que sepa que lo que vivió, a alguien le importa. A nosotras nos importa. No queremos ni vamos a compartir ni darle espacio a personas violentas, abusivas o manipuladoras y no toleraremos ninguna conducta de ese tipo. No tenemos la bandera del feminismo como lema en el Ciclonauta, pero lo es, lo somos. Y el ciclo es una expresión de cómo somos, sentimos y pensamos.

¿Qué futuro le ves al proyecto? ¿Hasta dónde les gustaría llegar?
Teniendo una situación económica/política tan inestable, realmente es incierto. Nos gustaría seguir haciendo ciclos cada 2 meses, pero a veces es complicado por el tema económico. Es una realidad que la convocatoria en todo tipo de eventos descendió, la gente no tiene plata para salir y eso afecta un montón, si bien nuestro caso es super particular y se dio lo contrario, fue aumentando la cantidad de público, pero yo creo que se debe también a la carencia de movidas culturales en la zona. Nos gustaría seguir sosteniéndolo, que siga creciendo, que cada vez venga más gente, y capaz sería lindo en algún momento pensarlo como un ciclo nómade, e ir moviéndonos por distintas ciudades del conurbano. Hay en la galera la idea de algo más grande que todavía no podemos contar, que venimos retrasando por un tema económico. Tal vez si se alinean los planetas y conseguimos algún tipo de ayuda financiera lo podamos llevar a cabo. Como meta entendemos que somos un ciclo super under y que funciona así, claramente no queremos ser el Lollapalooza, pero creo que poder hacer fechas y que ya de prepo tenga una base de público de 100 personas que vengan todas las ediciones y con posibilidades de aumentar, sería un piso excelente. Nos gustaría llegar al día en que podamos cubrir todos los gastos, pagarles caché a las bandas, y que el equipo cobre por su laburo. En cuanto a formatos, también, algo que estamos intentando y que nos gustaría desarrollar en profundidad, es hacer registros audiovisuales en vivo de todas las bandas (hasta ahora tenemos subidos tres videos), y en un futuro transformarnos en una plataforma en donde las personas entren a ver esos registros, por más que nunca vengan ni hayan venido al ciclo.

¿Cómo se llevan con las etiquetas autogestión, independencia, DIY? ¿Cuán lejos (en términos de distancias, oyentes, convocatoria) creen se puede llegar con esta forma de trabajo?
Es una “etiqueta” o una característica que tenemos por naturaleza. Es la única forma que tenemos y conocemos para hacer que las cosas sucedan. Creo que se pueden generar grandes cosas, super profesionales, pero que tiene un techo a nivel convocatoria, porque es contra-cultural, no está pensado ni son productos culturales que se consuman de forma masiva. El consumo de este tipo de eventos tiene más que ver con una lógica de la sociedad posmoderna, individualizado, atravesados totalmente por las nuevas tecnologías, que nos permiten ser independientes y encontrar nuevas herramientas para auto-gestionarnos, choca con la lógica de un consumo más vinculado con las masas. Es por eso que creo que si bien pueden producirse cosas super piolas siendo independientes, y que es posible sostenerlas, está atado de alguna forma a ser “under”, tiene un techo, un límite a nivel oyentes o convocatoria, por cómo se está dando la lógica del consumo en general en la actualidad.

"No queremos ni vamos a compartir ni darle espacio a personas violentas, abusivas o manipuladoras y no toleraremos ninguna conducta de ese tipo. No tenemos la bandera del feminismo como lema en el Ciclonauta, pero lo es, lo somos. Y el ciclo es una expresión de cómo somos, sentimos y pensamos".



Contanos brevemente sobre lxs artistas que van a participar del próximo ciclo
En el Ciclonauta Vol. IV (especial día del amigue) van a estar tocando Para Establecer Un Río, Rayo Eterno, Cata Aranda y Playa Sintética. Van a exponer Julianaz y Rodrigo Blanco (dibujo), Mate Miranda (fotografía analógica), Agustina Scheimberg (fotografía digital) y Josefina Charadía (fotografía analógica). Va a abrir la noche Cata Aranda, música de Luján quien junto a su compañero Julián estarán tocando algunas canciones en formato electro-acústico. También estará Para Establecer Un Río, una banda de post-rock/math de La Plata, mayormente instrumental, que conmueven un montón en vivo. Generan algo re lindo. Rayo Eterno es una trío de Rodríguez, antes se llamaban Rayo a Tierra y con el cambio de formación ahora se presentan por primera vez con otro nombre, va a ser su show debut y van a tocar nuevas canciones, es otra cosa. Vienen tocando en todas las ediciones y va a estar bueno ver su mutación. Playa Sintética es una banda de Boedo, Capital, hacen un indie-rock con un sonido medio surf-playero muy piola, siempre que los vamos a ver en vivo la pasamos re bien, nos hacen bailar, es muy divertido escucharlos. Así que la van a subir. Están grabando un nuevo disco y se hicieron un lugarcito para venirse a Rodríguez a tocar así que va a estar buenísimo. Además, de las bandas y expos, también vamos a tener la Feria Lavanda, y la Feria-Nauta donde vamos a estar vendiendo nuestras remeras, pines y presentando el fanzine #3 del Ciclonauta, va a haber una intervención sorpresa, va a estar la pregunta-nauta de siempre, y vamos a hacer sorteos de vino y cerveza. Al ser especial día del amigue, vamos a hacer algunas promos si venís con amigxs. Luego las estaremos anunciando.

¿Qué consejos le darías a alguien que quiera comenzar a armar su propio ciclo?
Que genere propuestas únicas, intente escuchar a los públicos para saber qué quieren y qué les gusta, marque la diferencia y tenga como base una organización prolija y profesional, con poco se puede hacer mucho.

Muchas gracias por tu tiempo y buena predisposición, ¿algún mensaje final o algo que quieras decir que no pregunté?
Gracias a ustedes por el espacio, qué bueno que haya un medio independiente con tanto nivel de compromiso como ustedes. Nos alegra mucho haber podido hacer esta entrevista y poner en palabras un montón de pensamientos y cosas que pensamos como productoras y en donde hasta el momento no habíamos tenido el espacio. Los esperamos el 20 con mucho amor.-

▶️ Próximo ciclo

▶️ Contacto
Facebook
Instagram
Youtube
ciclonautaproducciones@gmail.com

▶️ Fotos: archivo del ciclo.