Review: Sunn O))) – Life Metal




Por Fernando Diéguez.

La banda de Greg Anderson y Stephen O'Malley (que en estos días está tocando como solista en Argentina), a veces da la sensación de tomarse mucho tiempo entre disco y disco, pero eso en su caso no quiere decir que se queden quietos. Casi cuatro años separan su anterior álbum, el maravilloso Kannon (2015), de este nuevo Life Metal. Y la espera valió la pena, ya que sorprende por muchos motivos.

Por empezar, no solo es uno de los discos más largos que hayan editado hasta ahora, sino que en el mismo momento de la edición se anuncia que tendrá un álbum “hermano” a editarse en unos meses, llamado Pyroclasts. Habrá que escuchar que tipo de hermano será, pero si es como éste, estaremos ante uno de los lanzamientos más impresionantes del año, y de toda la carrera de SUNN O))).

Pero hablemos ahora de Life Metal, y algunas cosas que llaman la atención de entrada. El nombre surge por una broma interna en la que los integrantes contraponen su música al Death Metal y a todo lo que signifique oscuridad. Pero este chiste tiene que ver directamente con lo que se escucha desde el mismo comienzo del disco. No es que vamos a encontrarnos con canciones pop ni nada por el estilo. A parte el nombre de Steve Albini en la producción (Nirvana, Pixies, The Breeders, Jesus Lizard, PJ Harvey, Neurosis, Mono, entre otros cientos), podía dar cierta incertidumbre a lo que podía resultar. Pero se puede asegurar que el camino de SUNN O))) no perdió su foco en absoluto. Es más, la evolución se nota, es evidente, para nada forzada, y reafirma su camino innovador dentro de un estilo en el que la palabra innovación parece difícil de lograr.

¿Es la tapa un cielo en llamas? ¿O es luz que está aclarando un cielo tormentoso? La música responde también esa pregunta. Sin dudas es el disco más luminoso de toda su discografía. Para los que no escucharon discos enteros, o no los siguieron disco a disco, quizás no sea tan evidente. Pero para los que siguieron cada paso, van a notar esos timbres diferentes, esas tonalidades que tienden más a ser mayores dentro de esos pasajes largos marca de fábrica. El disco está lleno de pequeños detalles que parecen imperceptibles a veces, pero que juegan un papel definitorio en esa luminosidad que transmite. Es la luz que se abre paso desde la oscuridad total que no quiere irse, pero que lucha por todos los medios permanecer y ser. Esos acordes y vibraciones ultra graves se prenden y van mutando en sonidos altos, que quieren subir, aunque por momentos el cielo oscuro quiera insistir en quedarse. Y en este caso lo que parece ganar es la luz. No deben asustarse los fans más acérrimos, esa luz es luz en el mundo de SUNN O))). Los temas son largos, los cambios de acordes siguen teniendo esa aparente eternidad de la que uno no quiere salir, y que de golpe gira para otro lado, llevando nuestra mente a su antojo por lugares insospechados. La diferencia es que esta vez esos lugares no son catacumbas, sino que intentan llevarnos en un viaje ascendente. Quizás el ejemplo más revelador esté en el último tema, Novæ, un monumento musical de 25 minutos que desde una oscuridad movediza e inquietante, en el medio nos deja planeando en un lugar indescifrable, hipnótico, y en su final abrupto vuelve a decirnos que la oscuridad sigue luchando por estar. Como un manchón de tinta negra que cae sobre un sol que acabamos de dibujar. Nunca hubo tanta luz y sombra en un disco de SUNN O))).

Como un manchón de tinta negra que cae sobre 
un sol que acabamos de dibujar. Nunca hubo tanta luz y sombra en un disco de SUNN O))). 

De los músicos que colaboraron, quizás la más trascendente sea la cantante y cellista islandesa Hildur Guðnadóttir, que pone su voz en el primer tema, Between Sleipnir's Breaths, y es, junto a la mitad del último tema, el momento más explícito entre la lucha de esas dos fuerzas que quieren imponerse. Esa voz parece venir desde un lugar intermedio, y pone las únicas palabras de todo el álbum, logrando un extraño contraste junto a ese fondo tumultuoso de acoples, guitarras ultra graves y órganos de tubo reales (gentileza de otro de los invitados, Anthony Pateras, pianista australiano especialista en música electrónica).

A veces nos asustamos cuando un músico dice “la estoy pasando bien ahora, soy feliz, la vida me está sonriendo”. Inmediatamente pensamos cosas horribles (ejemplos hay varios). Este no es el caso. Estamos ante una banda que dentro de un estilo tan definido, ha podido mostrar su estado de ánimo (otra vez) sin perder un milímetro de su personalidad. La diferencia está en que con este inmenso Life Metal el lugar a donde nos llevan esta vez es un lugar por el que antes no habíamos estado. Al menos con ellos. Y esa es la clave para disfrutar de este álbum, que en su hora y pico de duración y solo cuatro tracks, no aburre ni un segundo. Enorme logro para una banda que ya nos tiene acostumbrados a no defraudar.

Otro diamante más para agregar a la discografía de una de las bandas alternativas fundamentales de los últimos años. Y en unos meses escucharemos qué nos traerá Pyroclasts. Quizás sepamos quién gana la guerra, la luz o la oscuridad. Mientras, la batalla está aquí, en este grandioso Life Metal, la luminosidad, versión SUNN O))).-