Entrevista a Francisco Badano de Venado Records: Autogestión, riesgo y amor por el desierto


En un nuevo ciclo de entrevistas a sellos y productores locales, rompemos el hielo con uno de los más interesantes dentro de la escena stoner rock/doom/drone. Vienen del desierto neuquino pero habitan en la babilonia porteña. Hablamos con su principal referente, Francisco Badano, quien nos tiró data muy interesante desde la cocina del Venado: cómo es el proceso para traer bandas internacionales, cómo es armar un ciclo de música en Buenos Aires, qué bandas piensan traer, cuál es la actualidad de Bhutan y Mondo Dromo, qué discos le cambiaron la vida y hasta dio unos consejos para jóvenes inquietos y melómanos que quieran formar su propio proyecto. Leer sin distracción.




—Me gustaría comenzar hablando de los inicios de Venado Records... 
—Venado Records nace en Neuquén, aproximadamente en el verano del 2009, de la unión de 3 bandas amigas, conocidas y afines musicalmente con el objetivo de poder hacer algo más grande, unir esfuerzos, convocar más público y lograr una mayor visibilidad. De estas bandas, 2 ya no existen más, Ruta del Desierto y Amorfuss, y una sigue firme defendiendo el rock desértico en Neuquén, que son los Volva. Todos los que arrancamos Venado Records somos de Neuquén, y los quedamos hoy también. Algunos nos conocemos y somos amigos desde hace más de 15 años, y con otros nos conocimos en esta época. Esta idea inicial ha ido mutando con el tiempo, por ejemplo, hoy en día, la actividad de sello discográfico está bastante restringida a algunas pocas bandas y estamos trabajando más en recitales, festivales y producciones.

—La mayoría desconocemos cuál es el proceso o circuito que luego termina en un show internacional en Buenos Aires. ¿Cómo se gesta? ¿Les ofrecen bandas? ¿Contactan sólo a las que les gustan? 
—Puede ser de cualquier de esas maneras que decís, no hay un patrón fijo necesariamente. La primera banda que trajimos de afuera fue Truckfighters (Suecia) en 2012. Supimos que iban a girar por Brasil y nos contactamos para ofrecerles un show en Buenos Aires y aceptaron. Así comenzó nuestra vida en esto de los shows internacionales. Una vez que entrás en el circuito sucede que otros promotores te ofrecen bandas, se corre un boca en boca de que sos productor, y/ o tenés ya cierta experiencia o currículum para ofrecerles shows o giras a bandas que uno quisiera traer. Es un laburo muy desgastante igual, frustrante muchas veces y complicado casi siempre pero cuando todo sale tal como fue planeado, la alegría es inmensa.

—Muchos de esos shows internacionales caen lunes, martes o miércoles para nosotros, días laborables. ¿Cuál es la causa? 
—Eso tiene que ver con que generalmente los shows internacionales acá, como en casi todos lados entiendo, se dan en el marco de una gira, y tener días libres en el medio es muy costoso tanto como para la banda como para el productor del show. A veces tenemos la suerte de que sea un jueves, viernes, sábado o domingo, otras veces caen en los otros días. El éxito o no depende, creo yo, más de la banda o la propuesta, que del día en que sea el show, que yo lo veo como algo secundario. Si no me equivoco, Napalm Death llenó Uniclub un martes, Dream Theater en el Luna Park también debe haber ido bien, y así. Por ahí tenés un show de una banda menos conocida un sábado, y sumado a la oferta de eventos de un sábado cualquiera, termina siendo contraproducente haberlo hecho ese día, y un miércoles le iba mejor. La producción de recitales internacionales es una apuesta, un negocio, puede salir bien o puede salir mal, y siempre con el diario del lunes todos somos expertos, pero la real sapiencia está en saber leer bien el panorama.

—Hay toda una gran discusión por el tema del precio de las entradas, los campos VIP, entre otros. ¿Cuál es tu postura frente a esto? 
—La verdad no estoy muy al tanto del tema del campo VIP, nunca compré una de esas entradas. Podría pensar que es una forma de que los grandes productores de shows masivos hagan una mayor diferencia económica. O quizás los costos lo requieren, no quisiera hablar de algo que no conozco en detalle. Luego en relación al precio de las entradas, y si, hoy y siempre creo que hay quejas, pero la realidad es que uno no puede dejarse llevar por opiniones o comentarios totalmente despojados de responsabilidad como los son por las redes sociales, donde uno dice cualquier cosa y no importa nada. Yo creo que el público que se queja por el precio, o lo dice desde la bronca por no tener para pagar, cosa que nos pasa a todos, o lo dice porque desconoce completamente como funciona esto, por lo tanto no tiene idea de los costos, riesgos y trabajo involucrado. También, me atrevo a decir que en general, sólo el cachet de la banda se lleva aproximadamente el 50% de la recaudación total, siempre y cuando hayas vendido la cantidad de entradas que planeaste. Si te quedaste corto, ese porcentaje que ocupa el cachet crece cada vez más. Lamentablemente no se puede hacer beneficencia, el precio de la entrada es directamente proporcional a los costos involucrados, y si bien uno hace esto porque le gusta, perder plata no es una opción, porque la vez que vaya mal en serio te deja fuera para siempre capaz, puede generar un daño muy grande en pequeños productores independientes.


“La producción de recitales internacionales es una apuesta, un negocio, puede salir bien o puede salir mal, y siempre con el diario del lunes todos somos expertos, pero la real sapiencia está en saber leer bien el panorama”



—¿Qué bandas ya están confirmadas y cuáles planean traer este año? 
—Por ahora solo tenemos confirmado a Deafheaven el sábado 9 de julio en Uniclub, banda proveniente de Estados Unidos. Son una de las bandas más destacadas de la escena metalera de los últimos años, porque tienen un sonido bastante original que ellos denominan “blackgaze”, una mezcla entre black metal, post metal y shoegaze. Sus shows en vivo son bestiales, transitan por muchos climas y estamos muy ansiosos que llegue el día. Es una apuesta para nosotros también, en el sentido que es la primera vez que traemos una banda directamente relacionada con el metal. Previamente nos movimos más por las arenas del stoner rock y el drone. También en octubre tendremos por primera vez en Argentina a The Ocean Collective, una de las principales bandas de la nueva movida del post metal europeo. Será en The Roxy Live en una coproducción con Noiseground.

—Hace un tiempo organizaban el ciclo Venado, que se caracterizaba por la gran calidad de bandas underground que participaban. ¿Cuán difícil es sostener un ciclo de música en Buenos Aires? 
—Son varios factores los que influyen. Desde el lugar, el día de la semana o la fecha en concreto, hasta el público que viene a los shows. Yo creo que si se logra conseguir semana a semana o mes a mes, la gente necesaria para sostener un ciclo, el resto de las cuestiones influyen menos. En esencial también tener un lugar para hacerlo que sea accesible, que trabaje a la par con uno como productor, cosa de no terminar uno trabajando gratis para el lugar, o hasta pagándole si la cosa no fue bien. Creo que son pocos los ciclos que se logran sostener en el tiempo, y para hacerlo seguro superaron muchas dificultades. En Buenos Aires hay muchísima oferta de recitales y ciclos, muchísima oferta de bandas, y muy pocos lugares para tocar, lo cual pone a los lugares en una situación de poder frente al productor o las bandas, ya que pueden elegir que eventos tomar y cuáles no, a la vez como tener la necesidad de programar con mucha anterioridad para conseguir fechas disponibles. Créase o no, con el Ciclo Venado nos fijamos mucho en la calidad de las bandas, las grillas de cada uno fueron cuidadosamente curadas, y así todo el público no acompañó lo necesario. Creo igual que colaboramos con las bandas y la escena en general, ya que el ciclo si tuvo bastante más visibilidad que público que pagó la entrada, muchas bandas se contactaron con nosotros para tocar, ayudamos o dimos pie a muchos ciclos que están activos hoy y dejamos bastante registros para la posteridad en fotos, crónicas, y grabaciones en vivo y videos que pueden escucharse y verse en nuestro Soundcloud y nuestro canal de YouTube.

—En 2016, ¿las bandas siguen pagando para tocar? 
—Si, seguramente. No creo que en la escena del stoner o metal, pero si en otros círculos o en lugares fuera de la ciudad de Buenos Aires. Acá creo que ya hay conciencia, pero sin duda hay muchas bandas que siguen pagando, sobre todo bandas nuevas, o bandas que no tienen una “escena” específica donde tocar y moverse con otras bandas de estilo similar, bandas que están solas, podría decirse. De vuelta, mucha oferta de bandas, poca oferta de lugares para tocar, falta de apoyo estatal para generar espacios, violencia estatal para con lugares que ofrecen espacios bajo arreglos y condiciones accesibles. Todo esto y más genera esta situación injusta para las bandas.

El sello 

—Hay una gran cantidad de sellos independientes en la actualidad. ¿Por qué crees que se da este fenómeno? ¿Cuán diferentes son con respecto a los más grandes? ¿Qué tienen de distinto para ofrecer? 
—Creo que desde hace tiempo que internet ha permitido que todo tenga más visibilidad, a la vez de darle coraje a la gente a hacer ciertas cosas que quisiera, dado que pueden ver casos de apariencia exitosa por todos lados. Creo que somos muchos los que tuvimos o tenemos el sueño de tener un sello discográfico, y hoy los medios para encararlo están más al alcance. Incluso hubo un programa estatal durante los últimos años del gobierno nacional anterior que capacitaba y apoyaba a sellos independientes, o sellos de gestión colectiva como los llamaban, incluso editaron una guía con información sobre los aspectos relevantes. Tengo entendido que al menos por ahora, este gobierno no lo continuó. Una lástima. Las diferencia con los sellos grandes son todas las posibles creo yo (risas). Principalmente contamos con menos presupuesto, por lo que en general es el artista quien financia la grabación de sus obras, y a veces incluso la edición también. También se ofrece más colaboración en el desarrollo de la idea propia que la imposición, dado por ejemplo que la mentalidad de un sello grande es: Yo te pago la grabación, yo te pago la edición, por lo tanto el disco es mío, tanto en sus derechos como hasta en lo que podes incluir o no en el audio y en el arte del mismo. Los sellos más chicos en general llegan hasta la edición del disco, quedándose con la editorial del mismo y ciertos derechos limitados sobre las obras. De alguna manera tienen que subsistir, y el artista debe entenderlo así también. Como algo distinto para ofrecer, diría que principalmente ofrecen libertad, y opciones y espacios acordes a bandas más chicas, no creo que un sello independiente pudiese lanzar un disco de Divididos, por decir una banda consagrada. Los costos en grabación, marketing, publicidad, etc. de una banda así, son inalcanzables.

—Frente al dilema calidad artística / rentabilidad de un sello, productora, banda, ¿Cuánto se planifica una edición, un show, tirada, merchandising? 
—Y cada caso se trata de manera particular, no hay dos situaciones iguales. En general, todo se planifica bastante, lo más posible de hecho para poder controlar la mayor cantidad de variables. Analizamos cada caso o propuesta de manera muy concreta y vemos si tiene sentido hacerlo o no. No solo sentido económico, también puede pasar por otro lado. Pero la economía y las finanzas son una realidad, a veces se tiene, a veces no, a veces se puede, a veces no. Como te decía antes, planeamos y analizamos todo lo más posible, ya que en nuestra situación, un golpe puede llegar a ser mortal. Las ediciones o el merchandising, son cosas que tenés que hacer, pero sucede a veces las ventas no acompañan, y te quedas con muchísimo stock acumulado difícil de vender, es dinero que invertiste y no vuelve. Por eso cada vez estamos siendo más cuidadosos en qué invertimos y qué dejamos pasar, a veces es mejor tener menos para ocuparse mejor de ello, que tener muchas bandas y shows y no poder darles el trabajo que necesitan. Sobre todo en nuestro caso que también, lamentablemente, tenemos otros trabajos. Venado Records hoy en día no nos da de comer a ninguno, y nos faltan varios escalones en el camino de la profesionalización para llegar a estar donde quisiéramos estar. El tiempo dirá si podremos alcanzar ese punto, siempre y cuando la realidad y la urgencia diaria no nos tape demasiado.

“En Buenos Aires hay muchísima oferta de recitales y ciclos, muchísima oferta de bandas, y muy pocos lugares para tocar, lo cual pone a esos lugares en una situación de poder frente al productor o las bandas, ya que pueden elegir qué eventos tomar y cuáles no”



—Además del sello y la productora, ustedes tocan en dos bandas, Bhutan y Mondo Dromo. ¿Cuál es la actualidad de cada una? 
—Con las dos bandas estamos justo en momentos cruciales. Con Bhutan ya recibimos el master finalizado de nuestro segundo disco, llamado Vexations, por lo que la salida del mismo es inminente. Tenemos que terminar el arte nomás. Y con Mondo Dromo también, en diciembre grabamos nuestro primer disco en cinta en el estudio El Attic, y estamos terminando unos detalles y el disco ya tendría que estar por salir. Ambas bandas están activas y tocando. Con Bhutan de hecho vamos a abrir el show de Deafheaven el próximo 9 de Julio en Uniclub.

—Hace unos años hicieron un registro documental que se llama “Sesión en el Templo”, bandas del sello tocando en una casa, ¿cómo surgió y cuál fue la idea principal de ese material? ¿Qué repercusión tuvo? 
—Sí, esa producción fue un gran logro del cual estamos muy orgullosos, y las ganas de repertirla son inmensas. Estamos esperando poder tener las condiciones como para hacerlo. No recuerdo exactamente cómo surgió, o quién lo propuso, pero la idea fue registrar en vivo a estas 3 bandas que iniciaron el sello: Amorfuss, Ruta del Desierto y Volva. Esta última no pudo participar, pero en reemplazo estuvo Montaña Sagrada, que es la base rítmica de Volva junto a Andrés Gargiulo (N. de R. de Amorfuss en ese momento, hoy en Bhutan y Mondo Dromo). La respuesta de la gente fue muy buena, el material suena muy bien, se filmó en HD, está bien editado, fluye de manera muy agradable y es un gran registro. Se filmó en un solo día desde las 3 de la tarde hasta alrededor de las 7 de la mañana. Comienza con Ruta del Desierto tocando en una habitación durante la tarde, luego Amorfuss en el living de El Templo, sigue con un mini set drone de Fiend, (N. de R. Martín Tarifeño, hoy miembro de Bhutan y Mondo Dromo), a la luz de las estrellas durante la madrugada y cierra con Montaña Sagrada tocando en el jardín desértico de la casa al amanecer. Un éxito por donde se lo mire.

 El futuro 

—¿Cuál creés que es el futuro de las productoras, sellos y la música en general en relación a las nuevas herramientas tecnológicas?
—Esta es una pregunta un tanto amplia, no sabría decirte qué es lo que viene en materia de tecnología, todo sucede muy rápido. Ni siquiera los grandes innovadores o proveedores de tecnología creo que saben que va a suceder de acá a 5 años. Hay cosas hoy que eran impensadas hasta hace muy poco tiempo. Pero creo que o se va a continuar con la democratización y el alcance global de todo tipo de herramientas, con el riesgo de una saturación aún mayor, o se va a ir al extremo opuesto, donde no quede aspecto sin regulación, registro, registración y control por parte de las grandes corporaciones. Incluso, hoy en día lo libre y gratuito en general, no se paga con dinero pero si se paga con acceso a tus formas de consumo, con acceso a tu información que antes era privada, lo pagamos sin darnos cuenta en cada publicidad cuidadosamente elegida por algoritmos que nos muestra internet, y así. La creación musical supongo seguirá igual, quizás sufran más los sellos chicos e independientes que deben aceptar y entender los cambios antes que ser quienes los imponen. De cualquier manera espero que la tecnología nos ayude a facilitar las cosas y que no sea un arma de doble filo, por nuestro futuro y los queden aquí cuando ya no estemos.

—¿Qué bandas locales que has visto y escuchado en este tiempo te parece que tienen un futuro prometedor? 
—Habiendo tantas bandas creo que son muchas las que les espera un buen futuro, siempre y cuando se mantengan con el compromiso de seguir laburando como vienen haciéndolo. Dentro de Venado Records, creo que Las Huacas tienen un gran futuro por delante, siempre que sigan como ahora. Son chicos muy muy jóvenes que no tienen nada que envidiarle a bandas más grandes o establecidas, están re mil equipados, tienen su sonido y saben lo que quieren. Por fuera, le pongo fichas a Montaña Eléctrica, banda psicodélica relativamente nueva del sello Fauna Records pero con miembros que viene remando hace mucho. Están generando una movida interesante con mucho apoyo del público. Yendo más arriba, me gustaría mucho que bandas como Humo del Cairo o Dragonauta sigan creciendo y logren proyección internacional. Creo que tienen todo para conseguirlo, dependerá de ellos. Y bueno, también espero lo mismo para Bhutan y Mondo Dromo.

—Hablando de bandas y discos, ¿cuál te cambió la vida? 
—Qué pregunta. Supongo que varios discos en diferentes momentos de la vida. Pero si hay que elegir uno, creo que el click en mi cabeza se dio cuando descubrí The Dark Side of the Moon de Pink Floyd. Sonará cliché, pero ese fue el disco que me abrió la cabeza, que me hizo dar cuenta que la música y el sonido eran mucho, pero mucho más que la escuela punk rock en la que andaba cuando era adolescente. A esto sumaría Led Zeppelin, Faith No More, Queens of the Stone Age, Earth y mi gran amor de mi época punk, Bad Religion, y seguramente me olvido de alguno.

—¿Cómo imaginás a Venado en 10 años? 
—Ojalá en 10 años estemos ya profesionalizados en tanto como sello discográfico, espero que podamos tener un catálogo mayor, con real gestión e influencia en el desarrollo de las bandas y proyectos, espero que podamos producir más y mejores shows o festivales, que podamos aumentar el público que nos sigue y brindarle propuestas de calidad, y que estemos plenamente integrados a la actualidad tecnológica y sus medios y modos de comunicación, con el objetivo de cerrar la brecha que nos separa del público más joven.

—¿Podrías darle algún consejo a quienes quieran iniciar un sello, productora o banda? 
—Aconsejaría definir bien qué es lo que uno quiere hacer, o a dónde quiere llegar. Apuntar a ese objetivo y obsesionarse con él, que sea su ocupación y preocupación la mayor cantidad de tiempo posible, que le dediquen todo como si no importase nada más, que no se dejen caer por los tropiezos, frustraciones o fracasos, y sigan adelante frente a todo. Que le pongan ganas y compromiso, que sean honestos y avancen sin cagar a nadie, que no escuchen a nadie que les diga que no va a funcionar, nadie probó todas las maneras de hacer cada cosa. Que sean creativos, inteligentes, conscientes y responsables y que no miren para atrás excepto para aprender de las experiencias pasadas. A nosotros nos pasó de todo, perdimos plata, fuimos estafados, laburamos al pedo, se cayeron cosas casi cerradas, cometimos errores, y así y todo en el momento más bajo surge algo nuevo, y las ganas, la fe, la emoción y la ansiedad por concretarlo vuelven a aparecer como si nada malo hubiese pasado antes. Somos expertos en frustraciones, pero acá seguimos firmes.

—Gracias por el tiempo y la buena onda, ¿te gustaría dejar algún mensaje en especial para los lectores? 
—Creo que ya dijimos bastante, otro gracias muy grande para vos por darnos espacio para difundir nuestro trabajo, y repetiría lo mismo que en la pregunta anterior, no se rindan, el que se rinde pierde y la única opción es ganar.—
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Créditos:
Foto #1 y #2: archivo del sello.
Foto #3: Gimena Cuenca.