Entrevista a Federico Fossati de Pandelindio: Quilmes meditation drone


A muy poco del arribo de thisquietarmy a Buenos Aires, en la antesala del festival Drone Celebration descubrimos un proyecto interesantísimo llamado Pandelindio, que emana una mística natural cercada de sahumerios drone de Medio Oriente pero hecho en Quilmes, a la vera del Río de la Plata. La inquietud sonora nos llevó a conocer a Federico Fossati, mentor de las frecuencias introspectivas, con quien hablamos sobre los inicios, qué es el drone, sus referentes, la construcción de sus propios instrumentos y las expectativas de la inminente maratón de música minimalista y espiritual. 

—En principio, quisiera saber cómo se escribe correctamente el nombre de la banda. ¿Pan del Indio? ¿Pandelindio? Y cómo surge, si tiene algún significado en especial… 
—“Pan del Indio” es un hongo comestible que crece en los árboles de la Patagonia, su nombre científico es Cyttaria Harioti. Se lo llama así porque los mapuches solían molerlos y usarlos como pan, también hacían una bebida alcohólica fermentada, tipo chicha. El nombre de la banda se escribe todo junto “Pandelindio”, es una decisión estética y así lo usamos, pero si alguien lo escribe separado, no hay problema, remite a lo mismo. Por ahora no hay dos Pandelindio…creo.

—Me gustaría saber sobre sus orígenes. ¿Cómo surge la idea de formar Pandelindio? ¿Cómo se buscaron y encontraron para tocar juntos? Supongo que debe ser un hallazgo dar con las personas correctas en este tipo de música.
—Pandelindio surgió hace 5 años y fue tomando forma de manera gradual. Al principio era yo solo haciendo grabaciones caseras, de ahí salió “Un disco”, el primer material con el nombre de la banda. Lo grabé con un micrófono Shure bastante castigado, directo a la placa de sonido de la PC. La idea era tener un registro de los primeros instrumentos que estaba construyendo. Luego grabamos “Fuego y Soma” con Pablo Picco [N. del R. integrante de la banda cordobesa O+yn] y ahí se empezó a definir el estilo musical y la modalidad de la banda. Si bien mi novia y yo somos integrantes estables y los que llevamos adelante el proyecto, la idea es generar un espacio libre para improvisar con distintas personas e ir mutando el sonido. Cada formación da un resultado diferente, ya sea en vivo o para las grabaciones y es una de las cosas que más disfruto al tocar. Sí, es un hallazgo importante, sobre todo en lo humano. Cada vez que invitamos a alguien a tocar o grabar por lo general es un amigo o nos terminamos haciendo amigos, porque tiene que haber una conexión más allá de lo musical.

—¿Cómo encuadrarían su música y cuáles son los instrumentos que usan? 
—Todos los instrumentos que usamos son acústicos y en su mayoría étnicos. Didgeridoo de pita o bambú, Tambura, Bansuri, Shruti box, Dilruba, Duduk, Banjo, Arpa Pitagórica, Clarinete clásico y de bambú, Rabel, Zanfona, Armonio, entre otros. En los tags de Soundcloud y Bandcamp siempre pongo lo mismo, freefolk, improvisación, experimental, drone, en algunos casos meditación. No sé si sirven esas clasificaciones o si le hacemos justicia. En criollo se podría decir que es “alto guiso”.

—¿Es verdad que ustedes construyen sus propios instrumentos? En un viaje a El Bolsón, conocí la música de Alberto Magnin, músico y fabricante de instrumentos étnicos, ¿lo conocen?
—¡Sí! Qué loco que preguntes porque, de hecho, fue gracias a él que comencé a interesarme en la construcción de instrumentos musicales. La mayoría de los instrumentos que toco son de construcción propia; como el n’vike que es un violín toba, didgeridoo de tacuaron, flautas de bambú, arpa pitagórica. Y desde mitad del año pasado estoy viviendo únicamente de la construcción de instrumentos, así que es una parte importante y complementaria de la banda.

—Por lo general, asociamos la etiqueta “drone” para referirnos a nombres como SUNN O))), Earth, Boris, entre otros, pero éste ya estaba presente en la música hindú. ¿Qué entienden ustedes por drone? Me gustaría saber si conocen a estos nombres y qué artistas son sus referentes.
—Sí, excepto Boris, los conozco y he escuchado, pero no habitualmente. Conocí lo que es el drone por compositores minimalistas norteamericanos, como La Monte Young, Pauline Oliveros y Terry Riley, que lo utilizan en muchas de sus obras. Hay un disco de La Monte Young que dura una hora y pico en el que solamente suenan tamburas de su maestro. El sonido cíclico y con armónicos impredecibles de la tambura es fundamental y de mis favoritos. Para mí, el drone es la conjunción entre lo hipnótico de lo constante y las pequeñas variaciones en las que uno puede bucear y alcanzar un estado de introspección. Otra gran influencia es la música clásica indostánica y sus mayores referentes: Hariprasad Chaurasia, Bismillah Khan, Pandit Pran Nath y Mallikarjun Mansur.

“El drone es la conjunción entre lo hipnótico de lo constante y las pequeñas variaciones en las que uno puede bucear y alcanzar un estado de introspección”.


—Sus trabajos fueron editados en España, Austria, Estados Unidos y en formato cassette. ¿Cómo se da este fenómeno de edición internacional y porqué en ese soporte? 
—Principalmente porque es un soporte económico, la producción de un cassette está 2 dólares y se venden a 5 ó 6 dólares y además se pueden realizar ediciones de menor cantidad de copias que en CDs o vinilos. También creo que frente al enorme crecimiento de lo digital se revalorizó lo analógico, al menos en algunos circuitos del under local e internacional. Hoy en día con Soundcloud, Bandcamp y las redes sociales es mucho mas fácil interactuar con los que manejan los sellos extranjeros. En nuestro caso, algunos nos contactaron y otras veces nosotros enviamos el material. 

—¿Suelen tocar en vivo? ¿En qué tipo de lugares o circuitos se mueven? ¿Qué lugar tienen las artes visuales en los shows? 
—Guillermo y Juan de Panchasila, nos invitaron a tocar a principios del 2014; y desde ahí empezamos a tocar en vivo con más regularidad. Hemos tocado en eventos organizados en casas, en centros culturales, en muestras de arte; el año pasado, por ejemplo, tuvimos el gustazo de ser invitados por Nicolas Melmann para tocar en el Museo contemporáneo de Mar del Plata en el marco del ciclo “Lenguajes sonoros”. Respecto de las artes visuales, las chicas de Salvia Divinorum han ambientado fechas en las que participamos y estuvo muy bueno, pero en general no usamos visuales para el set. 

—Van a sacar un trabajo nuevo en marzo, ¿verdad? ¿Qué nos podés contar de eso? 
—Sí. Estoy muy feliz con el resultado de "El Monte Análogo". Ya tenemos los cassettes que editamos de manera independiente y también tendrá una edición europea por Feathered Coyote Records de Austria. El 13 de Marzo vamos a liberar la descarga gratuita a través de nuestro bandcamp. Este disco lo venimos gestando con Pablo Picco hace más de dos años ya. En enero del 2014 grabamos juntos en Córdoba. Luego colaboró el guitarrista Mariano Rodríguez y más adelante, Ulrich Rois. Llevó mucho tiempo de mezcla y de re-grabar algunas partes. Hay grabaciones de tormentas, del viaje de Pablo a India, tapas de ollas Essen, un piano en 415 hz y desafinado, un poco de todo. El arte lo hizo Jake Blanchard, dibujante y artista inglés, responsable de las tapas de discos de Pelt, Mike Gangloff y posters para Bonnie Prince Billy, The Black Twig Pickers, entre otros músicos que admiramos. 

—Van a estar tocando en un festival inédito de música Drone en Buenos Aires, ¿conocen a los otros exponentes? ¿Qué expectativas tienen? 
—Si, la fecha esta buenísima. Tocamos juntos el año pasado con Adriel [N. del R. Adriel David de Dronevil], pero no con su nuevo proyecto Lion Spirit Drifter. A Sergio Ch. lo conozco pero por Los Natas, que me gusta desde hace mucho. A la mayoría de las bandas no las conocíamos así que tenemos muchas ganas de escucharlas en vivo. 

—Por último, ¿qué elementos/ingredientes combinarías para explicar qué es Pandelindio? 
—Utilizaría la descripción del sello Feathered Coyote Records “a portal for cosmic acoustic emanations” aunque no se cuán cósmicas son pero de seguro un portal para viajar.- 
...............................................................................................................................................
Foto #1: Cel-m fotografía. 
Foto #2: Festival de la purificanción.