Entrevista a Mick Moss de Antimatter: La mesa de Judas está servida


 

Descubrimos Antimatter cuando Duncan Patterson se alejó de Anathema para seguir su propio camino musical junto a Mick Moss. El destino los separó, y Mick continuó en solitario, redefiniendo la propuesta inicial a base de canciones íntimas, melancólicas e introspectivas. A 10 años de la partida de Patterson, Antimatter ha lanzado su sexto álbum de estudio llamado “The Judas Table” a través del sello alemán Prophecy. Tuvimos el placer de charlar con un hombre sensible como Mick Moss sobre su nuevo trabajo, la industria de la música, su proyecto paralelo, las giras y los próximos pasos.

“Antimatter es una gran mezcla de géneros, todo envuelto en una piel oscura y de humor cambiante. Claro que hay canciones melancólicas, pero algunas de ellas son progresivas, otras synthwave y otras neofolk acústico” relata Moss definiendo sus canciones, para luego contarnos algo referido a las etiquetas “la única cosa que me molestó fue que me etiquetaron hace más de diez años como "la banda más triste del mundo", porque que hay muchas otras emociones que se encuentran en la música de Antimatter”.

—Me gustaría hablar sobre el concepto del nuevo álbum. ¿Por qué lo llamaste “The Judas Table”? 
—A mi modo de ver, durante la mayor parte de los últimos 25 años he estado involucrado con personas enfermas, egoístas, ladrones, manipuladores, narcisistas, matones y sociópatas. Me escondí, estuve lejos de la sociedad durante años porque me acostumbré a ser el blanco de las personas que confundieron mi empatía por debilidad, mi humildad por ingenuidad. Y creo que hasta cierto punto sí fui ingenuo, porque constantemente veía lo bueno en las personas en lugar de los patrones evidentes de comportamiento narcisista. Todo llegó a un punto hace unos tres años, cuando fui atacado por una joven desesperada por utilizar Antimatter para su propio beneficio. Luego de esa experiencia, prometí nunca más confiar en otro ser humano. Afortunadamente, salí de esa manera de pensar después de un año y aprendí a confiar de nuevo.

—La portada del nuevo álbum es algo diferente a lo que ustedes venían haciendo, incluso estuve viendo algunos comentarios de personas que no les ha gustado mucho. Artísticamente, ¿qué quisiste mostrar esta vez? 
—La obra retrata básicamente esto: si una persona en su sano juicio se encuentra en una relación con una persona demente, entonces el tratamiento que reciben a su vez puede conducir a la locura y el recuerdo que los mantendrá en esa locura.

—La primera canción del álbum es “Black Eyed Man”, ¿está dedicada a alguien en especial?    
—“Black Eyed Man” no es una canción basada en una persona en particular, sino en un grupo de personas que existe en la sociedad, los que mienten e inventan historias ridículas a sus pares, y luego creen que se han salido con la suya. Estoy seguro de que mucha gente puede pensar en por lo menos una persona así en sus vidas.

—Desde el álbum “Planetary Confinement” de 2005, hubo un nuevo rumbo musical en comparación con los albumes “Saviour” y “Lights Out”. Las voces femeninas y los elementos electrónicos, las atmósferas downtempo hoy ya no están. Esos cambios, ¿tienen relación con la partida de Duncan Patterson de la banda? 
—En los cinco años que lanzamos álbumes juntos, yo escribía la mitad de un álbum y Duncan la otra, por lo tanto, su salida significó que los discos de Antimatter ya no contenían canciones con su estilo tan particular. En los primeros tiempos, Duncan estaba muy metido con el trip hop cuando era popular, con artistas como Portishead y Massive Attack, pero tampoco hizo nada en esa vena desde “Lights Out” en 2003, ya sea con Antimatter o cualquiera de sus proyectos posteriores. Considero que no volvimos a ese sonido particular en los 12 años desde que ese álbum fue lanzado. Para mí, todo el asunto del trip hop se convirtió en algo saturado en ese segundo disco. En cuanto a las voces femeninas, Duncan no es cantante por lo que, naturalmente, tiene que encontrar a la gente para cantar sus canciones, y en los primeros días de Antimatter él estaba muy metido en el asunto vocal femenino. Personalmente, yo sólo me acomodé en el papel de vocalista en el transcurso de los tres discos, eligiendo hacer un poco más, cada vez. Esta es toda la evolución.

—He entrevistado a Duncan el año pasado y, entre otros temas, hablamos sobre la industria de la música. ¿Cuál es tu punto de vista? 
—Tengo muchas opiniones sobre la industria de la música. Pienso que es un modelo de trabajo que se ha visto obligado a luchar contra la piratería generalizada y de fácil acceso y millones de músicos “hazlo tu mismo” han entrado por sí mismos al mercado. Una opinión común es que las audiencias están más interesados en los nombres establecidos desde hace 25 años que los nombres de ahora, lo que también significa que las bandas tributo son más deseables que los nuevos artistas. Eso nos llevará a un colapso en aproximadamente otros 25 años, una vez todos estos nombres establecidos estén muertos y la industria haya fallado en no poner a nadie nuevo en su lugar, resultando un masivo intento para adecuar a una próxima generación de nuevos artistas a un público que principalmente no les den una mierda. Una teoría interesante, pero no una que yo particularmente esté de acuerdo o en desacuerdo. Donde haya dinero para gastar en relaciones públicas y una masa de ovejas que consumen música lista para que le digan quién es "más grande y mejor" siempre habrá una industria de una manera u otra.

—Volviendo al nuevo álbum, hay una canción llamada “Integrity”. ¿Qué importancia le das a la integridad y la ética en tu carrera musical y tu vida personal? 
—Es muy importante para mí. Hago lo mejor para actuar con integridad en todas las situaciones posibles. Hago lo mejor en lo que pueda, y de esa manera sé que si las cosas se vienen abajo o van mal, por lo menos que puedo mantener mi cabeza en alto y decir que hice mi parte.

—¿Qué nos podes contar sobre Daniel Cardoso? [Anathema, Anneke van Giersbergen, entre otros] ¿Por qué decidiste involucrarlo en este nuevo trabajo? 
—Luis Fazendeiro [NdR. Guitarrista de los portugueses Painted Black] acercó a Daniel para mezclar y masterizar el disco debut de Sleeping Pulse el año pasado y me gustó mucho el trabajo que hizo, por eso le pedí hacer lo mismo para los dos últimos trabajos de Antimatter, el single “Too Late” y “The Judas Table”. Tiene una manera relajada y agradable de trabajo y Daniel es muy receptivo a las necesidades del artista, que a veces es difícil de encontrar.

Sleeping Pulse es tu proyecto paralelo que compartís con Luis, ¿cuáles son las diferencias con Antimatter?
—La diferencia es que Antimatter es un proyecto en solitario. Sleeping Pulse es el trabajo de dos personas, por lo que escucharás las influencias musicales de Luis. Sleeping Pulse fue una fantástica oportunidad de trabajar con la música de Luis y luego elaborar melodías vocales y letras sobre ella. Una experiencia maravillosa que me permitió enfocarme plenamente como vocalista y letrista, y puse toda mi energía en esos temas, sin tener que preocuparme por todos los otros instrumentos como lo hago en Antimatter.

  “Donde haya dinero para gastar en relaciones  públicas y una masa de ovejas que consumen  música lista para que le digan quién es ´más  grande y mejor´ siempre habrá una industria  de una manera u otra”. Mick Moss 




—Volviendo a Antimatter, me gustaría que hablemos sobre la discografía, ¿podrías decirnos brevemente algo sobre cada álbum? Algunas palabras, algunos recuerdos y pensamientos.
—“Savior”, mi primer álbum en un momento en que estaba muy inestable mentalmente; “Lights Out”, nos volvimos locos con el experimentalismo en este álbum; “Planetary Confinement”, las cosas tornaron a un estado más natural. Fue el primer álbum donde canté como voz principal para todas mis canciones. “Leaving Eden”, mi primer verdadero disco en solitario; “Fear Of A Unique Identity”, Un álbum frenético, mucha energía después de una ausencia de estudio de cinco años y finalmente “The Judas Table”, una selección muy bien redondeada de canciones y estilos.

—¿Cuál es el estado de tu propio sello, Music in Stone?
— Solía usarlo como un sello vanidoso para editar “Live @ Un Club” y el single “Too Late”. Es todo material de Antimatter y cumple con su propósito si lo necesito. Está allí para ediciones menores. 

—Has girado recientemente por países como Bélgica, Alemania, Polonia, Holanda. ¿Cómo estuvo eso? ¿Cuáles son los puntos positivos y negativos de estar lejos de casa? 
—Me encanta viajar y girar, es una parte de mi vida ahora y no podría imaginarme sin eso. A veces tiene sus aspectos negativos, por supuesto, pero así es la vida. Con Antimatter hacemos dos giras europeas por año, y los muchachos de la banda en vivo y yo ya esperamos el año que viene. Las audiencias fueron más fuertes esta vez, fue agradable alzar la vista y ver más cabezas, más gente cantando. Espero que continúe así.

También estuviste tocando en el marco del Overload Music Festival en Brasil, junto a bandas como Paradise Lost, Mono, Novembers Doom, Anathema. ¿Te gustaría venir a Argentina?
—Fue una gran experiencia. Fue satisfactorio para nosotros poder tocar finalmente en Sudamérica, fue una buena oportunidad para conocer a gente y había una maravillosa mezcla de bandas allí. Estamos planeando hacer algo acústico de nuevo allí para 2016, ¡esperemos que suceda! Lo anunciaré en la página de Facebook y la página web oficial ¡Crucemos los dedos!

—¿Cuáles son los próximos pasos y metas con Antimatter?
—Por ahora, realmente sólo quiero disfrutar de este momento sin presionarme demasiado. La inclusión de las canciones de "The Judas Table” ha fortalecido la lista de canciones en vivo. Se viene la segunda parte del “The Judas Tour” en abril, donde nuestro objetivo es llegar a lugares que no tocamos en nuestra primera gira en octubre. Esperemos que se concreten algunos festivales de verano y luego en algún momento voy a seguir adelante construyendo el camino hacia el séptimo álbum de Antimatter, para lo que ya tengo la idea en mi cabeza.

—¿Cómo te gustaría ser recordado dentro de 50 años?
— Como una persona genuina, alguien con empatía.

—Muchas gracias por tu tiempo y buena onda, ¿te gustaría agregar algo más? 
—Por supuesto, muchas gracias por el apoyo, y espero verlos en un concierto pronto!-

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Foto: Archivo de la banda.