Entrevista a Narcoiris

“Somos una banda que hace canciones” 




La sabiduría del antropólogo Carlos Castaneda depositada en el texto fundamental “Las Enseñanzas de Don Juan” habla de los 4 enemigos naturales que el ser humano debe atravesar en su corta existencia: el miedo, la claridad, el poder y la vejez. Sobre el primero de estos conceptos, el trío con bases en Avellaneda tomó impulso para lanzar recientemente su tercer registro de estudio “El Primer Enemigo del Hombre” a través del sello Venado Records. En esta oportunidad charlamos con Mariano Bertolazzi, bajista de la banda, quien nos adentró en este nuevo material, pero las palabras se fueron uniendo y tomando vuelo para llegar a temáticas como el romanticismo por los discos, el sonido de los 70`s, su proyecto paralelo y otras interesantes cuestiones que vale la pena recorrer.

“Finger [Fernando Figueiras, guitarra y voz] tenía una banda que se llamaba Killing Devotos hace como 10 años y entré a tocar ahí. Luego se fue Leo, el batero, que es el que ahora está tocando conmigo en Viaje a Ixtlán y cambiamos el nombre a Narcoiris. Pasaron un par de bateristas, hasta que conocimos a Bonzo [Sebastián Romani, batería] en 2007 aproximadamente, que tocaba la viola en Sudamerican. Él también tocó en grupos como Stonerwitch, Buffalo y Humo del Cairo”, aclara el panorama Mariano, sobre el génesis de Narcoiris.

“El Primer Enemigo del Hombre” lo grabaron en junio de 2013, ya pasaron varios meses. ¿Cómo lo ves ahora? 

Creo que en este disco está mejor reflejado lo que es Narcoiris. Los otros dos también me gustan, pero este lo siento más propio, tal vez porque compuse un poco más que en los anteriores. No es que hay dos tipos siguiendo a la persona que trae una canción, sino que hay un poco de cada uno. Siento que hay mucha más unión entre los temas, es más terrenal.

Una lástima que no hayan incluído las letras. 

Eso fue intencional, en el afán de hacer algo diferente a los anteriores que sí las traían. En este disco lo que hicimos también fue mezclar las voces un poco más arriba, para que queden bien al frente, que se entienda. Si las letras no están, no te queda otra que escucharlas en el disco.

¿Qué significado tiene para Narcoiris haber editado en formato físico? 

La única manera de terminar la obra es cuando tengo el disco en la mano. Nosotros participamos en todo el proceso de fabricación y eso lleva un montón de tiempo, obligaciones y darle para adelante. Terminamos de grabar y de mezclar, nos llevamos el mastering y ahí empezamos a laburar con el arte. Hasta que no tengo el disco en mi casa, no le doy bola. Recién cuando completamos todo, pude escucharlo bien de punta a punta. Es medio romántico, pero me parece que la posta está ahí. El arte se despliega en cuatro caras, queríamos hacer algo así, grande, triangular, está bueno. Subirlo a internet también está bárbaro porque lo escucha y descarga un montón de gente, de los anteriores tuvimos reseñas de varios lugares del mundo, pero yo creo en la edición física. Todo tiene que volver, no puede ser todo pasajero, todo virtual, todo en internet. Eso tiene que cambiar.

Editar en vinilo es casi imposible, ¿no? 

Estoy escuchando vinilos hace dos o tres años, me gusta mucho el audio que tienen y el arte bien grande, está buenísimo, aunque editar en ese formato es muy caro para nosotros. Lo bueno que tiene el vinilo es que te obliga a prestarle atención, porque a los 20 minutos tenés que levantarte a darlo vuelta para seguir escuchando. Te obliga a generar un espacio físico y dedicarle tiempo. Eso con el mp3 no pasa.

De este nuevo trabajo, el instrumental “Maten al Niño” me gustó mucho… 

Narcoiris tiene muchos temas instrumentales, podríamos armar un disco entero entre los tres que editamos. Pero a este tema lo siento super argentino, me da esa sensación. A mí me gusta mucho Piazolla, él tiene cosas muy argentas y este tema me representa eso. Más allá del stoner rock que siempre remite a lo que pasa afuera, al cuelgue y la instrumentación, yo lo siento muy de acá.

¿Escuchan otro tipo de música aparte de rock?

El que escucha más música es el Bonzo, le gusta desde Pantera hasta Patti Smith. Finger es bastante abierto también. A mí me gusta mucho Pink Floyd, Led Zeppelin, Black Sabbath y termino siempre rebotando en eso. Tengo un par de discos de Kyuss, me gusta Sungrazer, Colour Haze también. Nos cabe el sonido setentoso, Pescado Rabioso, Invisible. Cuando la cosa se pone medio metalera, todo bien, pero paso de largo.

Si bien Narcoiris está encuadrado dentro del stoner rock, con todo lo bueno y lo malo que ello implica, noté tanto en el disco como en directo, que hay un espíritu 70´s, ese sonido al cual te referís. No hay metal ni guitarras y bajos ultra saturados. ¿Coincidís? 

Los audios que venimos usando son bastante crudos, de pedales no usamos casi nada, enchufamos derecho al equipo. Finger por ahí tiene algún que otro efecto, pero es palo y a la bolsa. Nos gusta el sonido primitivo, bien de las cavernas. Por eso el sonido de Narcoiris está asociado al rock de los 70`s. Esa es la idea. 

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“Todo tiene que volver, no puede ser todo pasajero, todo virtual, todo en internet. Eso tiene que cambiar”.
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Me parece que hay muchas bandas, cada vez más se generan nuevos espacios, incluso los mismos grupos están organizando sus propios ciclos. La tragedia de Cromañon parece haber quedado atrás, con lo cual es sumamente positivo. Pero también hay un sonido bastante homogéneo. Dentro de este mapa, ¿dónde está parado Narcoiris y a dónde lo quieren llevar? 

Estamos tratando de abrir un camino nuevo. No salir de la movida, no corrernos, pero si un camino propio porque a veces es medio confuso, hay un montón de lugares que tienen su propia gente y queremos tratar de ver cuál es el público de Narcoiris. No dividirnos ni abrirnos, sino de encontrar ese lugar del que hablás. Este año vamos a tocar menos que los anteriores, la idea es espaciar las fechas. Calculo que entre junio y julio de este año vamos a estar presentando el nuevo material oficialmente. Creo mucho en la independencia. Lo ideal sería dedicarse a esto a tiempo completo, en vez de laburar 10 horas por día, podrías estar tocando, componiendo, grabar mejores discos, tendrías más tiempo para escuchar música, probar mas audios. La idea es la autogestión. Por ejemplo, de las ventas de “Temporal” pudimos recuperar lo que invertimos y lo pusimos en este nuevo trabajo para mejorar el sonido. Eso es lo que queremos.

¿Qué onda con Viaje a Ixtlán, tu proyecto paralelo?

Siempre hay una guitarra en casa y compongo cosas. De repente me encontré que tenía 3 temas y las quería “demear” para no perderlas. Así que hablé con Pato Claypole del Attic y le dije que quería grabar algo simple, rápido, tirar 4 micrófonos, meter las criollas y los bajos todo en un día. Así que fui y lo hice. Más adelante grabé otra tanda de temas con un poco más de producción y quedó un disco de 7 tracks. Los temas son todos míos, pero no estoy solo, sino entre amigos. Participan Leo, el batero que tocaba con nosotros en Killing Devotos, Finger y El Bonzo. Viaje a Ixtlán [NdR. Nombre que también hace referencia a otro texto de Castaneda] es la parte que no encontramos en Narcoiris, la más colgada, hay más zapada acá. El disco terminó saliendo por S.A.S Records, el sello de Sergio Ch. [Los Natas, Ararat], quien metió un par de violas también.

¿Hay alguna filosofía o mensaje que quieran reflejar en Narcoiris?

No, cosas para decir no. Finger escribe sobre cuestiones que pasan en el planeta, no hay mensajes directos. Hay una filosofía en cuanto a que su manera de pensar y ver las cosas, están reflejadas en las letras de Narcoiris. Si le prestás atención a un tema como “Revolución”, te vas a dar cuenta que es super “bolche”, está en contra de todo. La verdad no la tiene nadie, hay puntos de vista diferentes pero todo termina cruzándose en algún lugar. No podría tocar con alguien que no esté de acuerdo en lo que dice, en lo que piensa. “Infierno” también es rockero y muy melancólico, él vuelca muchas cosas que le pasan personalmente, sean positivas o negativas. Pero no hay un mensaje directo.

¿Son una banda de canciones?

Si, 100%. Dentro de todos los riffs y los pasajes largos, si te ponés a buscar, hay canciones. Tienen despliegues instrumentales grandes y estrofas cortas, pero siempre hay un formato de canción. En el disco nuevo hay varias con estribillo, siempre hacemos hincapié en eso, en qué decir, cómo decir y en cómo cantar. La música instrumental nos gusta tocarla, pero le damos más bola a esto, a las melodías. Somos una banda que hace canciones.

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#Foto 1 por Gimena Cuenca.
#Foto 2 pertenece al archivo de Venado Records.
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