TAURA @ Santana Bar

Fecha: Domingo 15 de septiembre de 2013.
Lugar: Santana Bar, Ramos Mejía, Pcia. De Buenos Aires.
Bandas: Sutrah, Los Antiguos y Taura.

La lluvia constante, el frío y el viento se apoderaron de un domingo prácticamente sin movimiento en Ramos Mejía. Las calles desiertas y el cielo negro fueron las excusas perfectas para no salir de casa y eso, sin dudas, se notó en la convocatoria. De todas maneras, estaban los que tenían que estar. Las bandas y los artistas que nos gustan tratamos, dentro de nuestras posibilidades, de disfrutarlos en vida porque cuando ya no están, los extrañamos. La virtualidad acorta distancias, claro que si, pero jamás reemplazará un abrazo, una palabra mirando a los ojos, ni al calor de estar ahí, presentes.

 
Luego de su presentación en C.A.B.A bajo el marco del Noiseground Fest, el trío de Tigre debutó en las tablas de Santana Bar. Sutrah está viviendo un gran presente, gracias al trabajo realizado en su segundo LP “El Camino hacia el Vacío”, un disco que deberían conseguir antes que se convierta en una perla difícil. Conocemos las bases existenciales desde donde parte Sutrah cuando produce su música, por eso, advertimos que temas tan lentos, pesados y extensos como “Sandoval”, “Filosofía de Montaña” y “El Séptimo Viaje”, pueden predisponerte a un estado no habitual, muy diferente al que el sistema económico y político nos obliga a transitar día a día. Qué bueno sería poder verlos de cara al atardecer en la isla del Delta. Muy recomendables.


Los Antiguos, liderados por la carismática figura de “Pato” Larralde, vocalista de Saurón, también formaron parte del line-up de aquel festival. A pesar de su nombre y la trayectoria de sus miembros [Avernal, Anomalía y Cruzdiablo], son una banda nueva que se suma al circuito underground local, bajo conceptos claramente metálicos, pero que no remiten ni están cerca de configurarse como tributo a las viejas y conocidas glorias metaleras argentas. Con un sonido que naturalmente contrastó con el trance de Sutrah, tal vez más emparentado con los toques del Heavy Metal más técnico y moderno, relucieron arreglos y melodías de un gran gusto desde las dos guitarras. Larralde, que no paró de agradecer a las bandas y a los presentes por concurrir a pesar de las inclemencias del tiempo, aprovechó para presentar el nuevo “La Gran Campana”, seguido por “Los Grises”, “El Sureño” y “Hecho a mi Medida”, temas pertenecientes a “Simple”, único registro disponible hasta la fecha. Cálidos aplausos y recepción para Los Antiguos en su paso por el Oeste.



Taura es una banda distinta. Partiendo de la sensibilidad y emotividad de su música, pasando por esas líricas tan viscerales, hasta la forma de difundir su arte. No sabemos si es realmente una estrategia o qué, pero cada cosa que Taura pone en movimiento no pasa desapercibida, aún estando bien lejos de los primeros planos. La edición en vinilo de su último trabajo “El Fin del Color” [2011], en un acto de melomanía y valentía por parte del sello Zonda Records, es uno de esos pequeños detalles que hablan por sí solos. Cada palabra, cada gesto, cada actitud, significan y comunican intenciones, formas de ser, limpian la cáscara para ver que hay en el interior. Tal vez a las mayorías sedientas de facilismo consumista no les importe, pero aquí las cosas son bien diferentes. “Hombros Abatidos” con su estribillo tan claro y contundente, sonó en la apertura del set. Las cuerdas vocales de Gabriel “Chaimon” Raymondo, no estaban al cien por cien y, a modo de compensación, Santiago García Ferro en las seis cuerdas dibujó riffs y armonizaciones que difícilmente puedas hallar si no buscás en las profundidades. Incluso en desventaja, la banda demostró ser un verdadero colectivo de rock que funciona orgánica y naturalmente, sin demagogia, sin poses, sin sueños de rockstar. Así pasaron “Halo de Luz” y “Miramar”, únicas piezas desde su primer LP “Mil Silencios”, dejando para el final “Rompevientos” y “Sueños que Desesperan”. ¿Merecen más? Sólo el destino y las circunstancias lo determinarán, pero el camino recorrido ya dejó surcos en más de un lugar.

Fotos: gentileza de Nico C.