Entrevista a SUTRAH

“Tocar es como un viaje espiritual” 


A pesar de las adversidades de siempre, el circuito underground rockero de Buenos Aires goza de buena salud. En esta oportunidad, tuvimos una interesante charla con Juan Marcos, guitarrista y voz de Sutrah, en la cual nos reflejó con claridad sus pensamientos y la filosofía de la banda. 

¿Cuándo comenzaron a tocar y qué significa Sutrah? 
Empezamos a tocar a principios de 2006 en el sótano de un lugar donde laburábamos. Veníamos de un grupo que se llamaba Célula, donde éramos nosotros tres [Juan Marcos, Ariel B. y Nico C.] más un cantante. Nos juntamos y comenzamos a zapar, venían amigos también, era todo muy free. En el transcurso de dos años, las cosas fueron tomando forma y salimos a tocar de nuevo en vivo. Con respecto al nombre, practico artes marciales de toda la vida, y el Sutra es como un ejercicio de respiración, es recitar después de meditar, son las enseñanzas de Buddah, similar a un mantra. Le agregamos una “h” al final como para darle onda y bueno, quedó. Somos una banda muy espiritual, para nosotros es como un estilo de vida, una disciplina. Tocar es como un viaje espiritual. 

¿Que bandas te influenciaron para agarrar una guitarra y formar una banda? 
En los 90´s tenía trece años, entraba al secundario y no había internet pero recibía información por compañeros y amigos; me gustaban bandas como Suicidal Tendencies, Black Flag, Ramones, The Exploited y Dead Kennedys. En esa época estaba el B.A.H.C y cuando eras chico tenía mucho sentido eso de “pertenecer” a algo. Después, de más grande, llegaron Black Sabbath, Hendrix, Pink Floyd, Santana, The Doors. 

Estuvieron tocando con Kyuss Lives cuando pasaron por Buenos Aires, ¿Qué les dejó esa experiencia?
El hecho de tocar para un montón de gente que le gusta el palo fue zarpado. El Teatro estaba lleno y podíamos sospechar que podría gustarles lo que hacemos. Soy fan de Brant Bjork y estuvo buenísimo conocerlo, sacarme fotos y demás, pero lo mejor fue que a partir ahí nos empezaron a dar un poco más de bola, vendemos más discos, la concurrencia aumentó y nos llaman para armar fechas más seguido. Fue todo a pulmón y no pusimos un mango para tocar. Estar en la prueba de sonido y que toquen temas como “Green Machine” para nosotros solos, también estuvo bueno. 

Están apareciendo muchas bandas en la vena stoner rock, doom y demás, que se van acoplando a un circuito establecido en Buenos Aires. ¿Qué opinión tienen al respecto? ¿Se sienten parte de eso?
Es verdad, hay un montón de bandas y me parece muy positivo que pase algo así, que haya movidas, ciclos y gente que haga cosas. Después hay todo un costado, eso de pertenecer, que no me interesa. Hay grupos de bandas que tocan siempre juntas en determinados lugares y sinceramente no me siento parte de eso. Me gustan, las voy a ver y las apoyo pero si no toqué nunca con ellas, no me puedo sentir parte. Las cosas se tienen que dar naturalmente, forzarlas no está bueno. Preferimos hacer todo por nuestra cuenta, así fue como llegamos a tocar con Kyuss sin el apoyo de nadie. Quisimos hacer un festival en la playa y lo hicimos, ahora vamos a hacer uno en la isla con el apoyo de nuestros amigos. Pero está bueno que por ejemplo Banda de la Muerte o The Killing se vayan a girar por Europa, yo lo celebro. Por otro lado, no le tengo miedo a las etiquetas, si la gente dice que somos stoner rock, está bien, aunque para mí hay otras cosas también aparte del stoner. 


"No le tengo miedo a las etiquetas, si la gente dice que somos stoner rock, está bien, aunque para mí hay otras cosas también aparte del stoner". 


¿Qué crées que le falta a la escena para que crezca aún más? 
Es difícil, esto es underground, y para que algo crezca tiene que tener difusión, que vayan medios importantes a cubrir los shows, pero eso es lo que a mi no me interesa. Es algo contradictorio. Si yo transo con una marca, seguramente Sutrah va a crecer pero ¿a costa de qué? La escena está bien así, si bien no podemos ser todos amigos y juntarnos a hacer un megafestival, pero está bueno que haya pequeñas células que hagan sus movidas y que la gente tenga para elegir. Va a ir creciendo naturalmente, hay chicos de menos 20 años que saben que existe Black Sabbath, Electric Wizard o Kyuss y quieren tocar esa música. 

Internet es un factor importante… 
Tiene un peso fundamental en esto. Facebook, por ejemplo, es una herramienta super útil, he conocido bandas por este medio que hoy por hoy son amigas, pero también es peligrosa. El uso desmedido y abusivo no me cierra, todo tiene que tener un equilibrio. 

¿Cuándo tienen pensado editar su segundo disco “El Camino hacia el Vacío” y qué diferencias tiene con “Volumen I”? ¿Hay un concepto detrás del título?
 Lo grabamos en septiembre y lo queremos editar antes que termine 2012 o en el verano próximo. Nuestro plan era “Volumen I” en 2011, éste en 2012 y otro en 2013. El primer disco lo grabamos, mezclamos y masterizamos en 3 días; para éste nos tomamos una semana, tiene otro sonido, más pesado y contundente, más riffs y menos zapada, la voz está más adelante y lo masterizamos en San Francisco [U.S.A]. Técnicamente, en sonido, es muy superior al primero. Es muy importante para nosotros la conexión con la persona que nos va a grabar, como te decía antes, lo espiritual. En el primer disco no lo conocíamos a Pato [Patricio Claypole, ingeniero del estudio El Aticc] y ahora hay una amistad, y eso notó muchísimo, sobre todo en la comodidad para laburar, la comunicación, la onda. Por otro lado, disfrutamos mucho armar nuestros shows y editar nuestros discos, tiene un valor muy grande para nosotros. “El Camino hacia el Vacío” es la nada, es no esperar ni pensar en nada, sino hacer cosas, es un concepto de las artes marciales, una filosofía. Es buscar el vacío y la iluminación a la vez. 

¿Cuál es la meta de Sutrah como banda? 
Disfrutamos el momento, el aquí y ahora. Estamos flashando con hacer un festival en la isla del Tigre y tocar por Europa, tenemos onda con algunas bandas de allá pero esto está en pañales todavía. Nos interesa tocar en el interior y en todos lados, siempre y cuando se den las condiciones; es algo contradictorio, si bien no le tocamos la puerta a nadie, tampoco esperamos que nos vengan a buscar. Somos medio renegados también. No queremos cambiar el mundo ni nada parecido, no tenemos ningún tipo de mensaje para darle a nadie, no tenemos banderas de nada ni pertenecemos a ningún lado. Tocamos porque es nuestra vida. Si no toco, no sé que haría. Que quede claro: nosotros apoyamos a todo aquello que esté hecho con sinceridad.

http://sutrahargentina.bandcamp.com/