SICK PORKY + TAURA @ Uniclub

Fecha: Viernes 22 de junio de 2012. 
Lugar: Uniclub, Capital Federal. 
Bandas: Sick Porky y Taura. 


Santiago García Ferro, guitarrista de Taura.

A menos de 50 metros del gigantesco e iluminado Shopping Abasto, sobre la calle Guardia Vieja se encuentra la oscura guarida de Uniclub, recinto donde los Dragonauta habitualmente realizan sus misas negras. En el marco de la fiesta Groovestock, dos de los exponentes más interesantes del rock subterráneo local se juntaron, invitando gratuitamente a las fieles huestes a ser testigos de una nueva catarsis rockera. Repasemos rápidamente el presente de ambos grupos: Taura sigue presentando su último trabajo editado a fines de 2011 llamado “El Fin del Color” y Sick Porky hace lo propio con la reciente edición del Split con los chilenos Hielo Negro, “Cofradía 2012”

El plan se puso en marcha una vez que los Porky se plantaron a las 23.30 hs en el escenario de un Uniclub copado de camperas negras. Arrancaron desde “Origen de Fuego” con “Nairobi”, con guitarras gordas y bajos graves como armas enfundadas en remeras de The Sword y tatuajes de Jimi Hendrix. Carlos Villafañe en las voces, ha evolucionado en directo a la par de la banda, gritando esas extrañas melodías que tanto nos gustan. “La Fuerza” desde el primer disco “Ancestral”, más el corte audiovisual de “Pura Sangre”, dejaron en claro que esta banda tiene un potencial increíble y que aún no está al tope de sus capacidades. El presente los cobija entre los mejores, pero puede haber mucho más de seguir en esta senda. Así llegó “Serpentario”, un hit en clave stoner rock que, si mi memoria no me traiciona, el bajista Leandro Spatolla anunció como próximo clip de Sick Porky; luego llegó “Druída” donde invitaron a Gabriel Raymondo de Taura, sellando así la unión de la amistad y el amor por el rock. Tras 45 minutos de música, los riffs del nuevo “Hordax” sentenciaron el final del set. 


Añadir leyenda   Taura en el escenario de Uniclub. El público, expectante, siempre está donde tiene que esta
Taura en el escenario de Uniclub. El público, expectante, se congregó en gran número.
Mientras el viernes lentamente se transformaba en sábado, con un Chaimon de negro y encapuchado, Taura presentaba “No Luz” cerca de las 00.30 hs. Paradójicamente, la iluminación era muy intensa como para disfrutar plenamente de una banda de estas características, por lo que en lo sucesivo se vería una versión más rockera que intimista del grupo. Las circunstancias y el contexto así lo requerían. La lírica oscura de “Mi Refugio” extraído del primer disco sirvió como contraste para que, a partir de allí, concentraran sus energías en las canciones del último LP de la banda donde el amor y la esperanza adquieren un nuevo significado con “Sueños que desesperan“ y “Dos”. Arriba, el imprescindible “Huésped” tuvo su momento gracias a la cadencia de “Horas como Clavos”; abajo, el público que seguía ingresando a Uniclub enmarcaba una linda postal que en el futuro podría estar en algún libro de historia del rock underground. La gente, una vez más, volvió a dar el presente. Los highlights del set estuvieron sobre el final a cargo de “A Cántaros”, “Hombros Abatidos” y “Rompevientos”, resumiendo así las intenciones de Taura en melodías y emociones de guitarras profundas y rockeras, donde transpiran un sonido que pocos grupos pueden lograr.

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Fotos por Agustín Díaz. 
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