MEGADETH - United Abominations

Sinceramente este disco cayó en mis manos y lo miré de reojo, desconfiado. Casi me rehusé a darle una chance, pero finalmente accedí aunque debo admitir que costó tal decisión (este trabajo pertenece al 2007). Es que para mí, el último gran disco de Megadeth fue Youthnasia, hace nada más que 14 años atrás. Luego de aquel episodio, nada logró conmoverme. Perdí totalmente el interés por el grupo del colorado, y eso no es un buen signo frente a un clásico que supo ubicar al Thrash en lo más alto del planeta. “Sleepwalker” es un gran comienzo, un tema simple con un machaque abrasivo como en las primeras épocas y con la justa dosis de melodía que caracteriza a Dave Mustaine. Cuando los minutos se sucedían y pasaban “Washington Is Next” y “Never Walk Alone…A Call To Arms” mis esperanzas por volver a encontrar un gran nivel compositivo y emotivo en la música de Megadeth comenzaban a crecer y pensé que podía ser perfectamente la continuación de Youthanasia. Hasta acá, United Abominations no hacia más que taparme la boca frente al desalentador pronóstico que auguraba. Llegó el tema que le da nombre al disco, y todo se vino abajo. Una seguidilla de composiciones…¿Cómo decirlo? (¿Estandar? ¿Correctas? ¿Insulsas? ¿de relleno?) que no lograron moverme un solo pelo. La re-versión de “A Tout Le Monde” con Cristina Scabbia de Lacuna Coil levanta un poco los ánimos al tratarse de un clásico, pero la colaboración de la hermosa italiana no le aporta demasiado, aún con todas sus virtudes. El tramo final de la placa resulta el resúmen de un nuevo intento de Megadeth por despegarse de los fantasmas del pasado, sólo lográndolo a medias y casi con lo justo. Si me decían que “Amerikhastan” era un cover de Rage Against The Machine y que “Play For Blood” la habia co-escrito con Tom Morello, realmente me lo creía. Aún así, sin el mítico Vic Rattlehead en la portada (de la manera que todos lo conocemos, ¿se supone que ese es Vic?) y dejándome un sabor agridulce, me parece que es lo mejorcito desde la edición del antes mencionado Youthanasia. Les arrojaría un “no está mal”, aunque suene vacío y desganado para una banda del calibre de Megadeth.